Madelin Bernard Peña, esposa del ex coronel José Amado González González, asesinado a tiros el 24 de diciembre pasado, ha sido interrogada en dos ocasiones por los fiscales que investigan la muerte del ex oficial.
La primera fue mientras estuvo convaleciente en la clínica Abreu, y los investigadores decidieron dejarla para otro momento por las condiciones de salud en que se encontraba y la segunda ocurrió este viernes en la sede de la Procuraduría General de la República.
En el interrogatorio practicado en la Procuraduría, participaron por la Fiscalía del Distrito Nacional el fiscal adjunto, asistente del fiscal, licenciado José Dante, los procuradores adjuntos Bolívar Sánchez Veloz y Frank Soto, integrantes de la comisión investigadora.
El interrogatorio se centró en la relación que tenía el coronel González y González con sus atacantes y si la señora conoce a los hombres que mataron al ex oficial. Este viernes circularon rumores en el Palacio de Justicia del Centro de los Héroes de que había viajado a Miami en un vuelo de American Airlines.
Bernard Peña fue herida en una pierna y el tórax en horas de la tarde del día de Nochebuena, cuando junto a su esposo llegaba a la torre Serena de la avenida Anacaona esquina Rosaleda, Bella Vista, donde residía.
El ex coronel era vinculado al caso del fugitivo narcotraficante José D. Figueroa Agosto.
Fue intervenida quirúrgicamente en la Clínica Abréu y donde fue custodiada por agentes del Departamento Nacional de Investigaciones DNI.
En la acusación que presentó el Ministerio Público contra Mary Peláez, implicada en la red del prófugo puertorriqueño Figueroa Agosto, y de acuerdo al testimonio de Michael Dauhajre, José Amado González González y su esposa habrían compartido el uso de una villa ubicada en la sección de Polo, número 29, de Casa de Campo con Peláez y el propio Figueroa Agosto, además de la desaparecida Sobeida Féliz y su esposo Eddy Brito, entre otras personas.
En su casa
Frank Soto, miembro de la comisión investigadora, dijo que la señora Madelin Bernard Peña se encuentra en su apartamento de la torre Serena de la avenida Anacaona, Bella Vista.
Sin embargo, en el residencial se ha informado a los medios de comunicación que la señora no vive ahí y que donde vive está custodiada, para preservarle la vida.

