La costumbre de vivir en eterna campaña política, no solo debilita nuestra democracia tan maltratada, además, tiene un efecto negativo sobre el ánimo de la ciudadanía, al punto de hacerse insoportable. ¡Y aún falta un año!
En este sentido, llama la atención la presencia de algunos aspirantes ultra derechistas y conservadores, religiososa la presidencia, avisando que, de llegar al gobierno, serán “radicales” con quienes no piensan como ellos, ofreciendo una persecución contra quienes promueven los derechos de las personas, como la laicidad, la salud sexual y la salud reproductiva, el aborto por causales, etc.
Siguiendo el plan absolutamente excluyente que existe para la región de implantación de gobiernos que apoyan las ideologías de la supremacía, ya sea en razón de etnias y razas, género, género y sexo, creencias, etc., el país está siendo abordado por entes extremistas irracionales que pueden exacerbar los fenómenos sociales negativos en los próximos meses.
Apoyados en las nuevas tecnologías de la comunicación, recibimos mensajes masivos de exclusión que pueden generar consecuencias desastrosas para el aumento de la violencia y es al Estado que le toca hacer algo: estamos en una democracia –al menos nominal- donde el respeto a todas las personas y sus circunstancias, es la base.
En los últimos días, con la presencia de ese “liderazgo” extranjero creado cibernéticamente y su discurso separatista y descartador, las violencias contra las mujeres han aumentado: Dariza Paulina Suárez, una menor que salió de su casa el domingo 28 de julio pasado en un paraje de La Vega, fue encontrada muerta en una zona de difícil acceso; otro cadáver de una mujer, fue encontrado en una comunidad de San Juan de la Maguana. Anabel Anny Paulino fue estrangulada frente a sus hijos, de cuatro y seis años, por su ex pareja, quien luego se suicidó, en La Vega. Grecia Carolina Novas fue gravemente herida por su ex marido que también se suicidó después, en Neyba.
Como ejemplo, Estados Unidos acaba de vivir uno de sus peores fines de semana por la violencia con armas de fuego, después de que dos ataques ejecutados en un lapso de menos de 24 horas provocaran 29 muertos y una cincuentena de heridos, muchos muy graves, en el marco del aumento de los crímenes de odio, influenciados por el discurso de su presidente y la libertad en el uso de las armas.
Es hora de poner las barbas en remojo: el ataque a personas o grupos sociales motivado por diferencias de cualquier tipo, no debe tener cabida en nuestro país. ¡Hay que poner mucha atención!

