Opinión

Introspección sobre la secularización

Introspección sobre la secularización

La sociología estudia los cambios sociales y sus posibles causas y consecuencias. Por eso, la objetividad es algo primordial para que los análisis no aparenten divorciados de la realidad. A sabiendas de que los humanos tenemos la mala acostumbrada tendencia de juzgar antes de observar, mi profesor de sociología de la familia constantemente nos recordaba que “las cosas se examinan como son, y no como deberían ser”.

En ese sentido, la sentencia que rechazó el recurso de amparo elevado por la Iglesia Católica en contra de la campaña de orientación sexual de Profamilia, muestra que la sociedad civil se desune de la religiosidad. Debido a la sufrida derrota en el marco legal, algunos notan que el poder de esta institución eclesiástica va disminuyendo, al igual que su influencia; y están en lo cierto. Ese es fenómeno social se le conoce en la Sociología de la religión como “secularización”.

La secularización es la desaparición del dominio que cualquier doctrina religiosa mantiene sobre una sociedad, y se puede manifestar en tres niveles diferentes: macro, que es a nivel institucional, meso, cuyos efectos se presencian dentro de un organismo religioso, y micro, que involucra instituciones más pequeñas como la familia. En el caso de Profamilia vs Iglesia Católica, la profanidad se ha contemplado en dos grados. El fallo de la jueza Eunice Minaya Pérez es el perfecto ejemplo de una macrosecularización.

Asimismo, el hecho de que la Iglesia Católica recurriera al sistema judicial para defender sus ideales religiosos, demuestra una secularización en sus estructuras. Es aparente que la cúpula clerical ve sus fuerzas desplomarse a medida que los argumentos racionales destierran la fe y las creencias en debates cruciales para la legitimización de algo, en éste caso, la educación sexual y el aborto indeseado.

Considero positiva la victoria de Profamilia sobre la Iglesia Católica porque contribuye a sembrar las semillas de la secularidad, cuya importancia es vital para el sano desarrollo de una sociedad forjada con los principales valores democráticos

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación