Recuperar los pocos ajuares que quedaron de sus hogares fue la tarea de decenas de familias durante la tarde de ayer en el sector Madre Vieja, en San Cristóbal. El paso por las costas dominicanas del huracán Irene el lunes provocó el desbordamiento del río Nigua, que arrasó con decenas de viviendas. Las inundaciones dejaron un saldo de cuatro muertos y más de mil damnificados.

