El ministro de Defensa ha revelado que las Fuerzas Armadas carecen de radares porque equipos adquiridos hace ocho años no pueden utilizarse debido a que no se cumplieron con los procedimientos establecidos en la ley de compras y contrataciones.
A eso atribuye el teniente general Rubén Darío Paulino Sem el ingreso al espacio aéreo de aeronaves como la que aterrizó el viernes en un campo de caña de la provincia La Altagracia y otra que también aterrizó en un campo de Boca de Yuma, a principio de año. Ambos aparatos dejados abandonados.
Los aviones Super Tucano, sobre cuya adquisición en Brasil el Ministerio Público ha incoado un expediente por alegado soborno, no pueden cumplir cabalmente su misión de detectar trazas de vuelos de aviones cargados de drogas porque la Fuerza Aérea carece de radares.
El teniente general Paulino Sem ha dicho que esos equipos fueron comprados en 2011, pero a causa de algún tipo de irregularidad en el procedimiento de adquisición no pueden utilizarse, lo que indica que han transcurrido ocho años sin que se procure una solución administrativa o penal sobre ese expediente.
Para vigilar y proteger el espacio aéreo de República Dominicana, la Fuerza Aérea debe asistirse de las informaciones que emanan de radares operados por el Instituto de Aviación Civil (Idac), usados para organizar el tráfico de aviación comercial.
El Estado incurrió en grandes erogaciones para adquirir aviones Super Tucano y radares, para impedir que avionetas cargadas de drogas aterricen en el territorio nacional, propósito que no ha podido cumplirse porque las naves no operan sin radares y los equipos están almacenados desde hace ocho años, por irregularidades en el proceso de compra.
En poco más de tres meses, dos aviones repletos de drogas aterrizaron sobre cañaverales, sin que los Super Tucano pudiesen realizar su labor por la imposibilidad de detectar la trazabilidad en el curso de esos aparatos. Así no se puede.
El ministro de Defensa ha obrado con responsabilidad al señalar las causas por las cuales el espacio aéreo dominicano sigue siendo vulnerable al ingreso y llegada de avionetas que acarrean drogas, pero hace falta que Gobierno y justicia afronten las irregularidades mencionadas en la adquisición de los Super Tucano y de los equipos de radares.

