LOS ANGELES. AFP. Michael Jackson tenía «niveles letales» del poderoso anestésico propofol cuando murió de un paro cardiaco hace dos meses, indicaron documentos policiales divulgados ayer por la prensa estadounidense que revelaron una declaración jurada que califica el caso de homicidio. En la orden emitida para investigar consultorios, farmacias y residencias en Houston presuntamente relacionadas con la investigación de la muerte del Rey del pop, se revela que los documentos del Instituto de Medicina Forense de Los Angeles confirmaron que se encontraron altos niveles del poderoso sedante en la sangre de Jackson, indica el diario Los Angeles Times.
En los reportes que citan documentos de las autoridades, se detalla que su médico personal, Conrad Murray, había confesado que estaba tratando desde hacía seis semanas los problemas de insomnio de Jackson. Según señala el reporte, Conrad Murray decidió descontinuar el suministro de Propofol de la mezcla con los otros sedantes dos días antes de que Jackson colapsara a los 50 años de un paro cardiaco.

