BISSAU (AP).- El jefe del parlamento, Raimundo Pereira, asumió como el presidente interino de Guinea-Bissau en una ceremonia que acalló las especulaciones de que las fuerzas armadas planeaban un golpe de estado luego del asesinato del mandatario Joao Bernardo Vieira que gobernó al pequeño país africano por dos décadas.
Al prestar juramento el martes, Pereira llamó a los militares para que respeten al gobierno civil, en un discurso ante cientos de legisladores y diplomáticos.
Desde que la era de la democracia llegó a Guinea-Bissau, la mayoría de los presidentes no han podido terminar su mandato, expuso Pereira. Mi tiempo en el cargo será temporal, pero haré todo lo que pueda para organizar oportunamente las elecciones. De acuerdo con la Constitución, en caso de la muerte del mandatario en turno las autoridades deben convocar a elecciones presidenciales en 60 días. Pero por ahora eso es solamente una teoría, dijo el legislador Talibe Djau.
Dos meses no es mucho tiempo para prepararse después de semejante tragedia. Pereira dijo que su misión sería ayudar para que Guinea-Bissau cumpla nuestros sueños de crear los cimientos de la paz.

