NEW YORK. AP. La celebración duró tanto que Derek Jeter tenía miedo de ser irrespetuoso con los Rays.
Jeter empató la marca interna de imparables de su equipo que poseía Lou Gehrig y los Yankees de Nueva York remontaron una desventaja para imponerse el miércoles por 4-2 a los Rays de Tampa Bay, con un cuadrangular del boricua Jorge Posada en la octava entrada.
Jeter conectó tres imparables para igualar la marca de Gehrig, de 2.721 imparables con el uniforme de los Yankees, una marca que mantuvo por más de 70 años.
«No sabía qué hacer pues estábamos perdiendo todo ese tiempo y no quería ser irrespetuoso con Tampa», dijo Jeter sobre la celebración que se desató cuando rompió la marca en el propio Yankee Stadium. «Nunca soñé algo así». Jeter tuvo la posibilidad de romper la marca, pero recibió boleto ante el relevista Grant Balfour tras la ofensiva de Nueva York en la octava entrada.
«Es una de las personas con más clase que jamás haya jugado este deporte», dijo Jeter sobre Gehrig. «Es impresionante tener mi nombre junto al suyo», agregó. Los Yankees, que fueron controlados por el novato Jeff Niemann durante buena parte de la noche, lograron remontar y llevarse por barrida una serie de cuatro partidos a los Rays, campeones de la Liga Americana, que sufrieron su octava derrota en fila.
Es su peor racha de descalabros desde que perdieron ocho partidos en fila en julio del 2007.
En la octava entrada, Nick Swisher y Jerry Hairston hijo se embasaron y Posada entró de emergente y le conectó un cuadrangular de tres carreras a Lance Cormier (2-3) que fue el derrotado. «Habría sido difícil que perdiéramos el partido cuando Jeter empató a Lou Gehrig, así que teníamos que ganarlo», dijo Posada.
Jonathan Albaladejo (5-1) lanzó dos entradas en blanco para llevarse la victoria y Phil Coke sacó el último out para apuntarse su segundo salvado en sustitución del taponero panameño Mariano Rivera, quien tuvo la noche libre. Las cámaras de los 45.848 aficionados en el estadio disparaban sus flashes en cada turno al bate de Jeter, en espera del momento decisivo.

