MEXICO (AP).- José José tiene una estrella en el Paseo de la Fama, un Grammy a su trayectoria y un reconocimiento de la Academia Latina de Grabación como Persona del Año. Sin embargo, el artista se enfrenta a un año lleno de retos y compromisos económicos.
Las ganancias que saque de conciertos, firmas de autógrafos, ventas de su libro de memorias y los discos irán directo a pagar sus crecientes deudas. «El dinero va y viene, ahora estamos de capa caída. Perdí las tarjetas de crédito, los coches, casi pierdo la casa que hubiera sido lo más doloroso porque pagamos desde hace 15 años 10.000 dólares al mes, para que tengan su recámara (mis hijos) Pepe y Marisol», dijo en una rueda de prensa reseñada por el diario La Jornada. «Mi crédito se arruinó», lamentó el Príncipe de la Canción.
Los problemas financieros del cantante mexicano empeoraron cuando en noviembre su esposa Sara Salazar sufrió un derrame cerebral que aún la mantiene en un hospital de Miami, aunque se ha ido recuperando favorablemente.«Ya me reconoció y eso es muy importante porque yo sentía muy feo de que sólo me veía, pero no sabía quién era. Ya está consciente, ya empieza a hablar y ahora lo que viene es la rehabilitación que será lo más difícil porque necesita terapia de lenguaje y de memoria», relató según el periódico Milenio. «Los doctores me dicen que posiblemente en ocho meses puede ser que ya se valga por sí misma», lo que le da esperanzas, señaló. También dijo que a raíz de ese incidente a su hija Sarita de 13 años le subió el azúcar y se deprimió, mientras que la diabetes y la presión de él también lo tienen bajo observación médica.

