Por el momento, en esta primera fase del proceso electoral, los estrategas del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) han dejado mostrar hacia dónde prefieren conducir sus jugadas tácticas con el objetivo de debilitar al candidato presidencial de los morados.
Desde un principio, ellos han establecido como prioridad el jugar a dividir al Partido de Liberación Dominicana (PLD), bajo el entendido de que, tratando de mermar o de socavar las buenas relaciones existentes entre el presidente Leonel Fernández y el candidato Danilo Medina, los llamados leonelistas y danilistas podrían acabar peleándose como hoy están haciendo los miguelistas y los hipolitistas.
Lo cierto es que los estrategas de Hipólito primero apostaron a la desunión y discordia dentro de las filas del PLD, y fracasaron. Segundo, que Danilo Medina no saldría victorioso de la convención peledeísta, y fracasaron. Tercero, que los llamados leonelistas jamás apoyarían a Medina, y fracasaron. Cuarto, que de salir ganancioso, los otros precandidatos no le darían su apoyo, y fracasaron. Y quinto, que Leonel Fernández y los funcionarios se mantendrían en perfil bajo mientras durase la campaña electoral en detrimento del candidato del PLD, y fracasaron.
Fallaron los cinco golpes que tiraron.
Ahora desesperadamente están intentando golpear dos áreas a la vez. La primera, poner a su equipo económico a ofrecer declaraciones tremendistas y falsas esperando confundir a la población con relación a la política económica. La segunda, insistir de un supuesto alejamiento entre el líder y el candidato; aun cuando ellos saben que están más unidos que antes.
Afortunadamente, mi pueblo siempre ha sido sabio e inteligente. Por lo tanto, no es verdad que fácilmente caerá vencido ante la politiquería y las denuncias graciosas y tergiversadas. Y como estamos en tiempo de campaña electoral, algunos entienden que toda denuncia es válida.
Los estrategas del PRD están equivocados y continuarán equivocados. Con el agravante de que quisieran cogerle la seña estratégica al PLD y no han podido.

