Por Ernesto Guerrero
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Los casos de Covid19 aumentan vertiginosamente; camas y unidades de cuidados intensivos están cerca de desbordarse. El hospital HOMS de Santiago, previendo la catástrofe, emitió un comunicado indicando, que, ante el insuficiente número de respiradores mecánicos, se ve obligado a privilegiar aquellos que tengan “mayor esperanza de vida”
Nuestra primera ola epidémica, ocurrió a finales de marzo, a partir de allí y coincidiendo con los meses de cuarentena, casos y muertes empezaron a descender. El virus nunca marchó y perdimos la oportunidad de romper la cadena de transmisión, con medidas integradas de contención. Desafortunadamente, el fin de la cuarentena y la flexibilización de las medidas favoreció el rebrote de la epidemia.
Gracias a mejoras en la calidad de atención clínica, el número de fallecimientos se mantiene, pero el posible desborde de los servicios junto al agotamiento del personal, pueden revertir esta situación. Según proyecciones del “IHME” de la universidad de Washington,se espera que, a principios de septiembre, el número de muertes diarias sobrepasen la centena, y se triplique el total fallecimientos acumulados.
Este virus, al igual como sucedió con la gripe de 1918, aparentemente llegó para quedarse. En los meses venideros observaremos un aumento de casos y muertes, y es cuando nuestra voluntad se verá disminuida con una sensación de rendimiento. No lo haga— es en este momento que debemos ser firmes, solidarios y de decididos a fortalecer las medidas que nos protejan unos a otros.
Cometimos algunos errores, pero no hemos sido derrotados, la realidad es que estamos frente a un enemigo astuto, que trabaja 24/7 que llegó con armas desconocidas por nosotros. Necesitamos unirnos en una misma dirección, sobre todo si sabemos que las medidas de contención y mitigación correctamente aplicadas son efectivas. Es la oportunidad para el liderazgo emergente conducirnos hacia la victoria.
Cada conciudadano debe asumir el deber de lavarse frecuente de manos, uso permanente de mascarillas en lugares públicos, y de aplicar medidas de distanciamiento físico de su núcleo familiar.—De nada vale que lo haga si los jóvenes en su familia no lo cumplen— debemos evitar las salidas innecesarias y seguir las recomendaciones de las autoridades a quienes les corresponde fortalecer las medidas de contención, aumentar y equipar los centros de atención.

