HOUSTON, (EFE).- El escolta estrella de Los Ángeles Lakers, Kobe Bryant, admitió tras la derrota de su equipo por 120-101 ante los Nuggets de Denver que habían sido superados en todos los aspectos y no tenían excusas.
«Abusaron de nosotros, así de claro», declaró Bryant al concluir el partido, en el que anotó 34 puntos. «Abusaron en el juego bajo los aros y en todo lo demás, por lo que no tenemos excusa».
Los Nuggets para Bryant dominaron de principio a fin del partido y aunque ellos lucharon no pudieron hacer nada porque también tuvieron menos energía que su rival, algo que puede ser el efecto de la dura eliminatoria de semifinales que disputaron a siete encuentros con los Rockets de Houston.
Sin embargo, para el entrenador de los Lakers, Phil Jackson, eso no era ningún excusa y el equipo se debía quedar con la victoria conseguida en el tercer partido para volver a Los Ángeles con la ventaja de campo.
Jackson dijo que la diferencia de tiros libres 49-35 favorable a los Nuggets había sido un factor a tener en cuenta, pero no recordó que en el partido anterior fue a la inversa 45-31, favorable, a su equipo.
La baja forma de Anthony no se notó en el equipo porque otros seis jugadores anotaron dobles dígitos y entre ellos estuvieron el base titular Chauncey Billups y el escolta reserva J.R.Smith, que aportaron 24 puntos cada uno.
«Es importante que cada uno haga su mejor aportación», admitió Anthony. «Todo el banquillo jugó magistral, mucho mejor que en los últimos partidos y ahí estuvo la clave del triunfo, junto con el trabajo de Kenyon Martin, Nené Hilario y Chris Andersen».
Smith, que anotó cuatro triples, recordó que los Nuggets no es un equipo de un sólo jugador sino que todos hacen una aportación para ganar.
«Simplemente muestra que tenemos corazón y podemos jugar sin que nuestra figura esté en plenitud», destacó Smith.
Chauncey Billups y J. R. Smith anotaron cada uno 24 puntos y Kenyon Martin tuvo una ofensiva de doble-doble dígito en el octavo juego dominante de los Nuggets en la postemporada, pero primero contra los Los Angeles después de tres partidos decididos en los segundos finales.

