En la actual campaña, hemos aprendido hasta los graduados, que nos queda la esperanza de que por lo menos nuestros jóvenes relevos puedan haber aprovechado, a pesar de los problemas en educación, pues no se invierte en educación el 4% establecido por ley.
Ha sido un proceso largo y emblemático. Una campaña larguísima, exprimiendo los recursos del pueblo. Hay abundantes denuncias hasta patrocinadas por poderes del Estado, olvidándose de sus repercusiones en el exterior. Damos vergüenza, fallándole al sistema democrático como si no conociéramos la civilidad.
No es justo que nuestra Junta Central Electoral desconozca su obligación constitucional de regular los gastos de los partidos, distribuyendo mejor dichos recursos.
El PLD invierte millones cada día, saturando las emisoras y llenando paredes, vehículos y campos, olvidando que tanta publicidad atosiga e indigna al pueblo, que la paga con impuestos.
De ello no me alegro, aunque favoreciera al binomio blanco, al cual apoyo con dignidad y sinceridad, modestia aparte. Sostengo que esta situación ha influido en el estancamiento morado, que sigue profundizándose, y esto lo tengo analizado y estudiado con mis amigos y mi equipo de los 99. Para colmo, leí en días pasados asomos de acciones levantiscas como ataques a una planta por La Vega y robo de piezas de hierro a torres eléctricas. Se desprende que ha faltado cuidado a los bienes públicos, y esto es responsbilidad del gobierno.
También vemos otras informaciones patrocinadas hasta por áreas gubernamentales, haciéndose eco de una llamada supuestamente realizada por el coronel retirado Pepe Goico a un amigo en Haití, donde le dice que si escuchó las informaciones de la destacada periodista Nuria Piera sobre unos contratos que comprometen al senador Félix Bautista; luego el mismo Congreso con otra resolución desnaturalizando supuestas declaraciones de Hipólito Mejía, cuando ponderó que Obama es de ascendencia africana, estimulando que dominicanos pudieran aspirar. Y conste, estas cosas han sido correctamente explicadas por el mismo Mejía y opiniones serias de personas que siempre crean conciencia útil.
En definitiva, nos acompleja donde estamos llegando, con una pasión y deterioro en nuestro comportamiento. Hay que recurrir a Dios, para ver si interviene más a favor de nuestro amado proceso democrático, tan vapuleado y estrujado por nosotros los políticos y los enganchados a políticos, que no maduramos y me perdonan la crudeza, para hablar de alta política y de verdaderos cambios, urgentes. La seguridad y la estabilidad general democrática debe ser para todos, de forma que disminuyan las diferencias que hoy indignan a tantos, con tantos ricos y tantos que carecen de todo cada vez más.

