Dice un titular del periódico El Mundo, de Madrid, que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se pone a dieta en referencia a las palabras del secretario general Anders Fogh Ramussen de que hay que quitar grasa pero no músculo. La OTAN comenzará a quitar grasa con una reducción de gastos y aumento de eficiencia.
En una comparecencia ante el Congreso de los Estados Unidos, el jefe de la Reserva Federal estadounidense, Ben Bernanke, dice que el aumento excepcional del déficit ha sido necesario para aliviar la economía pero el paquete de los estímulos y las acciones de la Reserva Federal son ahora políticamente insostenibles. Sin embargo sostiene que no es el momento para disminuir los gastos y aumentar los impuestos porque la economía está en recuperación y necesita de ese apoyo.
O sea, que al mismo tiempo que pide un plan de austeridad para reducir el déficit a medio plazo, insiste en que las medidas se tomen al compás de la recuperación. En otras palabras, la grasa se queda, por ahora. El déficit fiscal de Estados Unidos es del 10% y su deuda es el 93% del Producto Bruto Interno (PIB).
Del otro lado del charco, Felipe González ex presidente de España, lo tiene claro, clarito. No es cuestión de grasa ni de músculos, es cuestión de militancia. Cuando las cosas van mal, militancia pura y dura.. Hay que sacudirse de la depre y trabajar para que el Partido Popular (PP) esté en la oposición seis años más, por lo menos.
González ha definido la crisis internacional como sistémica y viral.
Se supone que el virus despilfarus entra al sistema produciendo debilidad y agotamiento de los músculos responsables de la energía y de la capacidad de soportar las adversidades, lo que requiere de una medicina antiviral, eliminar la grasa y crear la masa muscular necesaria para fortalecer el sistema.
Parecería que se está creando un club de contaminados de despilfarus, y discuten la manera de crear el antivirus.
También parecería que la dieta recomendada por el secretario de la OTAN es más segura. Al rebajar, eliminará la grasa alrededor de la cintura y por lo tanto habrá que apretarse el cinturón y así evitar la caída de los pantalones. Ahora se entiende a González cuando dice militancia, pura y dura. Nada de dieta y de apretarse el cinturón. Es que sin grasa se caen los votos, perdón, los pantalones.

