Opinión

La especulación es buena

La especulación es buena

En 1812  Estados Unidos estaba en guerra con  Gran Bretaña, y los productores de tabaco de Nueva Orleáns estaban casi en la ruina debido al bloqueo marítimo que los británicos habían impuesto en sus puertos. La paz se firma en Europa, y como no había celulares, la noticia duró un tiempo en llegar. Al sr. Organ le orejean del acuerdo de paz antes que se hiciera público, y aprovecha para contratar un montón de tabaco a bajo precio a la firma Laidlaw. Luego que se anuncia la paz, el tabaco sube de precio y Laidlaw trata de salirse del contrato. Organ demanda, y la Corte Suprema de Luisiana falla a su favor. Así Laidlaw vs Organ se convierte en la base legal que revindica las bondades de la especulación.

 De similar forma la Biblia relata sobre José y los sueños del Faraón con vacas gordas y flacas. José interpreta que las 7 vacas gordas significan 7 años de abundancia, y las 7 vacas flacas 7 años de escasez. Recomienda al Faraón almacenar en tiempos de abundancia para hacer frente a la subsiguiente escasez, de paso probablemente convirtiéndose en el primer especulador financiero en la historia escrita. El Faraón sigue el consejo y Egipto zafa de una hambruna de 7 años.

 Hoy  se ha hecho popular, particularmente por políticos en apuros,  echar la culpa de todos los males a los especuladores. Como la imagen que conserva la mayoría de la población sobre éstos es la de un gordo capitalista en una torre de lujo que se ríe de las desgracias de los pobres, se puede decir que son un chivo expiatorio fácil de usar.

 Contrario a lo que usualmente se repite, la especulación no es mala, simplemente es lo que es, búsqueda de información para darle uso y esperar un resultado. En esencia, el especulador obtiene información de un hecho, analiza sus repercusiones y toma una decisión. Esta actuación tiende a movilizar los precios, el público ajusta su comportamiento para adecuarse a los precios, así cuando ocurre el hecho, ya está reflejado en el precio y se mantiene estable. La ganancia especulativa es el incentivo a que la información siga siendo buscada y  se haga pública. 

 En un mundo sin especuladores lo que naturalmente ocurriría es que la información nunca llegaría al público, los bienes se venderían hasta el punto de la escasez, los precios serían más inestables y las repercusiones para la población más nefastas.

 República Dominicana está,  junto al resto del mundo, entrando en una espiral alcista en los precios de la energía y los alimentos, y muy poco tiene que ver con supuestos especuladores y no hay mucho que se pueda hacer para eludirlo al corto plazo.

Es probable que los precios mantengan su tendencia alcista por un tiempo más, y deberá el Gobierno resistir los llamados a intervenir, que seguro vendrán. Los controles de precios  tienden a resultar más costosos que las mismas alzas, y es una experiencia conocida por sus nefastas consecuencias en nuestro país, sería de tontos reeditarle.

 Si los precios suben en unos bienes es de esperar que los consumidores opten por otros. El mundo no se acabará y mañana saldrá el sol pudiendo nosotros dormir tranquilos sabiendo que hay personas como  Organ y José dedicados a buscar información para hacerla de conocimiento público, así previniéndonos de males mayores.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación