El montaje de Elizabeth Ovalle narra tragedia de viajantes
José Rafael Sosa
joserafaelsosa.com
El drama teatro “A la espera”, original de Elizabeth Ovalle, tiene el valor de poner en escena el complejo mundo de esperanzas y frustraciones de la trata de mujeres dominicanas traficadas hacia España y otros puntos de Europa, a partir de un montaje que emplea elementos escénico simples y apelando a la intensidad de las dos protagonistas.
Manejando personajes que solo aparecen como referencia imaginativa, como Lupe y Alberto, de van pautando el panorama de las mujeres víctimas de las redes de tráfico de personas, las dos mujeres, amigas desde su infancia, vivirán episodios de esperanza y desesperanza, de alegría y dolor, de expectativas y frustraciones.
Elizabeth Ovalle pertenece a una privilegiada casta de gestores teatrales que deben trabajar corriente arriba, sin el respaldo necesario de patrocinadores privados o públicos, por lo que se hace mucho más difícil concretar el hecho teatral, lo que torna meritoria la aventura a que convoca desde A la espera.
Actuaciones
Las dos mujeres reivindican sus personajes, el de la estudiante que vive sola y que mantiene una desigual relación con Alberto, y la de su viaja amiga, que necesita apoyo para tener donde vivir.
Sortean sus parlamentos con bastante dignidad, pero en momentos sobre- actuan, gritando sin la tonalidad dramática exacta. Ambas son excelentes actrices en los muchos pasajes de la pieza, pero les faltó. en determinados momentos, la elaboración en su despliegue de acciones actorales.
