Si analizamos el panorama nacional e internacional todavía afectado por la Crisis Global, debemos ponderar al ilustre jefe del Estado ¿Por qué? Por su probada capacidad y visión, condiciones indispensables para enfrentar con éxito los desafíos del momento. Su estrategia ha sido exitosa, y sigue inaugurando obras y recibiendo inversiones, por su gran esfuerzo manejando la política exterior personalmente, buscando mayores resultados, con la ayuda del amigo Carlos Morales.
Vemos con preocupación que se tenga que prescindir en el próximo cuatrenio de su valiosa experiencia, que si el país tuviera que recurrir a otro gobierno, en el 2012, cuando lo principal que han dejado esos gobiernos pasados cambiando lo bueno realizado, se vería con pocas perspectivas. Me duele este criterio político que sale de mi experiencia, siendo un extremista democrático, modestia aparte, porque mis aportes han sido siempre a favor de la honradez y la justicia, Pido excusa a los que aspiran legítimamente, pero la política es realidad.
Quiero resaltar algo estimulante y es que productos nuestros como el guineo orgánico, el café, el cacao, ya son los preferidos del mundo, y ni hablar del aguacate, el mango y otras producciones. Por ejemplo hace años que no importamos arroz, más bien nos sobra para exportar. En mi adorado pueblo de Moca ya contamos con mujeres organizadas produciendo más de 40 quintales de yuca por tarea y ni hablar del porvenir del área turística de Moca con el paradisíaco escenario y belleza de Villa Trina. A propósito de mi adorado pueblo, desde nuestro ayuntamiento me acaban de reconocer y distinguir con un grupito de destacados líderes mocanos tanto en las letras, lo poético, lo deportivo, productores y demás. Cuando me honró mi patria chica con esta distinción, me sentí más satisfecho que en el año 1999, que me despidieron en la Universidad de Columbia en Estados Unidos y me dieron 44 placas, de distintas instituciones internacionales de la representación por casi tres años, lejos mi país, ante la ONU.
Finalmente, me resultó significativo encontrarme con el presidente en la despedida a la otra orilla del amigo y gran médico Héctor Pereyra Ariza. Llegó acompañado de su leal consultor jurídico, a quien conozco desde niño y su recia formación, pero por razones obvias en una funeraria no era propio que mis canas se reflejasen mejor con mi presidente, cuando siempre dichas canas operan milagros, decía un pensador.
Algo que también desprendi del casual encuentro, me hace admirar más al jefe del Estado, y es su afán de cumplir con, el amigo. Tiene la condición del agradecimiento con sus amigos y con sus leales, y otros detalles que siempre observo y me motivan para seguir a un político.

