¿Qué Pasa?

La importancia de poner límites

La importancia de poner límites

La disciplina sigue siendo tan importante en la educación de un adolescente como durante en la infancia. La diferencia es que conforme se van haciendo cada vez mayores, estos cuestionan más las normas y límites que sus padres les imponen y quieren ser participes de ellas, según explica Arisleydi Sánchez Guzmán,   psicóloga Clínica Infanto-Juvenil.

“Es de vital importancia tener las normas y límites bien definidos y exigir que todos los respeten. Los adolescentes requieren que sus padres les fijen reglas, les den un marco de acción y los guíen en el proceso de maduración personal”, dijo la profesional del centro Vida y Familia.  Una disciplina eficaz a la hora de aplicar los límites a los hijos es lo más importante.  En ocasiones a los padres les falta habilidad hablan demasiado, exageran en la emoción, y en muchos casos, se equivocan en la forma de expresar con claridad y con demasiada autoridad. Cuando se necesite decir a los jóvenes que deben hacer algo y «ahora» debemos tener en cuenta algunos consejos básicos que Sánchez Guzmán define asi:

 Ofrezca opciones

En muchos casos dar a los hijos una oportunidad limitada de decidir cómo cumplir sus «órdenes». La libertad de oportunidad hace que un adolescente sienta una sensación de poder y control, reduciendo las resistencias.

 Sean firmes

En cuestiones realmente importantes, cuando existe una resistencia a seguir las reglas, se necesita aplicar el límite con firmeza. Los límites firmes son mejor aplicados con una voz segura, sin gritos, y una seria mirada en el rostro.

     Explica el por qué

Cuando una persona entiende el motivo de una regla, como una forma de prevenir situaciones peligrosas para sí mismo y para otros, se sentirá más animado a respetarla.

      Sea seriamente consistente

Una regla puntual para una efectiva puesta del límite es evitar una regla repetitiva. Los investigadores señalan que cuando los padres están muy enojados castigan más seriamente y son más propensos a ser verbalmente y/o físicamente abusivos a ellos.

       Límites a las conductas, no a los sentimientos

Los límites se deben orientar al comportamiento, no a la expresión de sus sentimientos. Se le puede exigir que no haga algo, pero no se le puede pedir, por ejemplo, que no sienta rabia o que no llore.

    Asegúrese que las acciones traigan consecuencias

Si usted le dice a su hijo que debe llegar a casa a las 10 de la noche, no ignore su llegada a casa a las doce. Usted pierde su credibilidad con su hijo si no le hace sufrir las consecuencias por haber llegado dos horas tarde este perderá el respeto de sus limites en el horario.

¿Por qué nos cuesta poner límites a nuestros hijos?

¿Por qué nos cuesta poner límites a nuestros hijos?

•      Porque no nos sentimos suficientemente fuertes para enfrentarnos a nuestros hijos.

•      Porque demasiado a menudo somos complacientes con nuestros hijos e hijas para compensar el poco tiempo que les podemos dedicar. •   Porque cuando nuestra autoestima no pasa por su mejor momento queremos ser aceptados por nuestros hijos. •   Porque los adultos, el padre y la madre, nos desautorizan mutuamente y seguimos líneas de actuación claramente contradictorias.

El Nacional

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