La ley es una norma de conducta social proclamada por la autoridad legítima, de carácter general y obligatorio su cumplimiento por todos los ciudadanos y garantizada por la fuerza pública. De ahí el precepto constitucional, Nadie puede alegar ignorancia de la ley.
La Autoridad Metropolitana de Transporte, Amet, Con una nueva visión de su activo, dinámico y laborioso director y secretario de Estado, mayor general PN José Aníbal Sanz Jiminián, viene, junto a sus esforzados hombres y mujeres, desarrollando una grandiosa labor, a tono con su investidura, en el cumplimiento de los postulados legales y el ejercicio del deber, que merece el reconocimiento y apoyo irrestricto de todo el pueblo dominicano.
Sanz Jiminian en su ardua misión, está preservando vidas, tanto de los propios motoristas, pasajeros, y terceras personas, y esto es loable, aunque algunos escépticos y que vienen infringiendo la ley, tratan de desvirtuar las acciones trascendentales de los miembros de Amet, no faltan actitudes de rebeldía, algunos irrespetuosos, ofensores de la autoridad, deben callar, admitir sus culpas y errores, pedir excusas y obtener sus documentos de ley. De acuerdo a estadísticas, en el país hay un millón doscientos mil motocicletas, cuyos dueños, arrendatarios y usuarios, no obtienen placa, seguro, licencia ni matrícula, y muchos carecen de luces. ¿Cómo se le llama a este desorden?
Sanz jiminian está revestido de autoridad para hacer cumplir la Ley 241, que pauta el ordenamiento del transito vehicular en la República Dominicana. Cuando la norma es prohibitiva e impone una obligación de hacer, su violación se produce. La ley tiene que ser ciegamente respetada, pues, como refería Montesquieu: la ley debe ser como la muerte, que no exceptúa a nadie.
Debo destacar que muchos motoristas, choferes y conductores vienen cumpliendo con la ley, ganando el pan con sudor. En cambio, hay muchos que actúan contrario a disposiciones vigentes, es decir, son violadores consuetudinarios, que pretenden situarse por encima de la ley. Y hay también muchos que hacen lo que les venga en ganas. De seguir así estamos caminando cercano a Sodoma y Gomorra.
Eugenio María de Hostos, fecundo y glorioso, al referirse a la ley, señala es el precepto dictado por los únicos funcionarios del Estado, los señores legisladores que tienen poder de proclamarla. Y, continúa el maestro, es el precepto dictado por quien puede, es un hecho que se impone como tal. La ley , decreto escrito, es la forma de un principio que se firma, La ley combinación de un poder único que funciona únicamente para darla, es una doctrina que se impone.
El país reclama una gran revolución en el cumplimiento de la Constitución y las leyes, pero sustentada en el principio de igualdad. Seremos una mejor nación cuando todos los ciudadanos cumplan con los preceptos de la autoridad pública. Necesitamos una cruzada civilista en pos del respeto a la ley. Paradoja tanto de gobernantes como de gobernados, cuando viven en el extranjero, allí sí acatan las leyes, pero en su país las viven irrespetando, aplicando el refrán que dice: Candil de la calle y oscuridad en la casa.

