En la transición de la dictadura dominicana del perínclito varón de San Cristóbal, Rafael Leonidas Trujillo Molina, el entonces líder del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Juan Bosch, fundamentó su campaña electoral en un eslogan: borrón y cuenta nueva. En esas primeras elecciones celebradas en el país, el PRD obtiene la mayoría de votos frente al candidato que representaba el anti-trujillismo y Juan Bosh es electo presidente.
El borrón y cuenta nueva fue parte de una campaña electoral de un partido político en búsqueda de los votos presidenciales y el comienzo de un nuevo proceso democrático.
En España el borrón y cuenta nueva fue otra cosa. Fue una Ley aprobada por el Congreso de los Diputados en lo que se llamó la Ley de Amnistía de 1977 que incluye el período desde la guerra civil hasta ese momento. Quedan amnistiados todos los actos de intencionalidad política, cualquiera que fuese su resultado tipificados como delitos y faltas realizados con anterioridad al día 15 de diciembre de 1976. La responsabilidad penal de todos los delitos quedó automáticamente extinguida. En lenguaje dominicano, el borrón.
Esa transición española se convirtió en un ejemplo político a seguir por el éxito alcanzado en su proceso democrático. Al decir de José María Marco, la transición se pudo hacer porque se aceptó un principio sencillo: no se iba a utilizar la historia para hacer política
¡Y llegó Baltasar Garzón! Con su toga de juez, quiso atribuirse la capacidad de juzgar a una parte de la historia. Garzón ha sido suspendido de sus funciones por el Tribunal Supremo por presunta prevaricación en la causa de Memoria Histórica, una de las tres causas penales que tiene pendiente
La suspensión de Garzón ha sido un maremoto mediático global y parecería que la determinación de aplicar los mecanismos jurídicos no cuenta. Para la opinión pública global Baltasar Garzón ha sido suspendido por juzgar el franquismo y no por utilizar subterfugios para actuar por encima de la ley. Una vez más, se convierte en la estrella de los medios de comunicación globales.
El escritor José Saramago llora la suspensión de Garzón y el mundo mediático le acompaña. ¿El estado de derecho de una sociedad democrática o las opiniones y propaganda globales? ¿La Ley viola la Ley?
Al recibir el Premio Libertad y Democracia, Baltasar Garzón ha dicho Me constituyo en defensor de la Utopía ¿Cuál utopía?

