República Dominicana celebra hoy el Día Internacional de la Mujer con poco que exhibir en materia de avance en la lucha contra la violencia de género y la discriminación laboral que junto a otros males flagelan a la población femenina.
Durante el periodo 2005-2017, un total de dos mil 411 mujeres han sido asesinadas por motivos relacionados con la violencia de género, incluidas mil 249 ultimadas por su pareja, exmarido o individuos despechados, un promedio de 185 muertes por año.
Miles de mujeres en todo el territorio nacional sufren acoso físico, sexual, moral o severas formas de discriminación en el entorno familiar, vecindario, centros de trabajo, escuela, universidad o en la vía pública, sin que en muchos casos sus agresores puedan ser sometidos a un régimen de consecuencias.
Por su valor y persistencia, la mujer dominicana ha logrado escalar posiciones de gran relevancia en el Estado, academia, política, gerencia pública y privada, en las actividades empresariales y en el emprendimiento científico o tecnológico, a pesar de los obstáculos que la propia sociedad coloca en su camino.
Recientes estudios sobre el comportamiento del mercado laboral revelan que el salario de la mujer es un 24% menor al que en promedio percibe el hombre, y que de la población económicamente activa desempleada, el 72% corresponde a las mujeres frente a un 47% de los hombres.
Sin contar los de 2018, los feminicidios, es decir asesinatos perpetrados por hombres despechados contra mujeres, promedian casi cien al año, incluido 2008, con 131 homicidios; 2010, 128, y 2012, 103 decesos. A esas mujeres las asesinaron en la casa, en el trabajo, en la vía pública y hasta en la antesala de un tribunal.
La mujer, convertida en esposa y madre regenta con firmeza, valor y ternura a la familia, señalada como núcleo de la sociedad, cuyo feudo mantiene cuando por mismas razones de acoso y discriminación se convierte en madre soltera y lucha de manera denodada por alimentar y educar a sus hijos.
Hoy, Día Internacional de la Mujer, todos los votos de admiración y respeto van dirigidos a ese ser en cuyo corazón se anidan el amor, comprensión, valor, arrojo, sensibilidad, solidaridad y sacrificio, en sus venerados roles de esposa, madre, hija, compañera, trabajadora, profesional, ejecutiva, empresaria, académica, emprendedora o patriota. ¡Que cese la violencia contra la mujer!

