¿Qué Pasa?

La música no tiene fronteras

La música no tiene fronteras

La música tradicional japonesa, mezclada con ritmos actuales, llenó el auditorio Manuel del Cabral de la Biblioteca Pedro Mir, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (Uasd).

Oyama Nitta, grupo japonés de cinco integrantes, demostró que tal y como dijera el embajador nipón, Soichi Sato, al dar la bienvenida al concierto, la música no tiene fronteras.

El diplomático dijo que hoy día el mundo está globalizado y la conservación de las tradiciones se convierte en el gran tema del siglo XXI. “Los extranjeros que visitan Japón se asombran por la convivencia armoniosa de lo tradicional y lo moderno”, expresó al señalar que República Dominicana y Japón se unen para disfrutar de la música. Desde que inició el grupo Oyama Nitta, integrado por Yutaka Oyama y Masahiro Nitta, quienes tocan el shamisen o laúd; junto a Hiromu Motonaga, flauta japonesa o shakuhachi; Shuichi Hidano,  taiko o tambor japonés y Getao Takahashi, en el bajo, ex integrante de la orquesta de  La Luz (de salsa), el público disfrutó de esta música milenaria,mezclada con  toques modernos. Japoneses y dominicanos se confundieron en una fiesta donde la música demostró que rompe fronteras. 

El Nacional

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