Contrario a muchos analistas políticos, creemos que a medida que transcurren los días, el fantasma de la reelección presidencial continúa difuminándose.
La nueva Constitución prohíbe la reelección por más de un período consecutivo. Hay quienes argumentan que la Constitución podría ser nuevamente reformada después de un Referéndum en el que el pueblo así lo apruebe, pero los que piensan de ese modo olvidan que uno de los más firmes aspirantes a la Presidencia dentro del PLD es Danilo Medina, quien cuenta con un numeroso grupo de legisladores que, se supone, se opondrían a eso.
Otros legisladores que votarían en contra de la nueva reforma, porque respaldan a otros aspirantes.
Los últimos movimientos en la burocracia estatal permiten especular que Leonel no será candidato. Disimula sus intenciones para que quienes se han beneficiado de su gobierno no le den las espaldas.
Uno de los hombres de su confianza, el ingeniero Félix Bautista, ahora senador, dijo que Fernández no iría a la reelección porque esa sería una mancha que empañaría su historia como gobernante.
La reciente designación del principal abanderado, ingeniero Freddy Pérez, es otro indicio. Las enormes responsabilidades le impedirían dedicarse a tiempo completo a la campaña reeleccionista.
La destitución de Héctor Rodríguez Pimentel se añade a la lista de indicios. Rodríguez Pimentel no podrá formar núcleos reeleccionistas, pues ya nada puede ofrecer.
Pero aún más: hace poco, una de las voces más importantes de la Iglesia Católica, monseñor Agripino Núñez Collado, dijo que no le pasaba por la mente la idea de que el Presidente aspire a reelegirse.
Creemos que frente a ese panorama, los aspirantes del PLD y sus partidos aliados, deberían prepararse y decirle al pueblo cuáles serían sus respectivas plataformas de gobierno para resolver los graves problemas que tenemos, como son la inseguridad, la crisis eléctrica y de agua potable, la desigualdad y el alto índice de desempleo, para no hacer demasiado larga esta lista.

