Opinión

La nueva Constitución

La nueva Constitución

La Asamblea Revisora de la Constitución terminó la primera fase de sus funciones. La gran tarea que aguarda a los asambleístas es retomar los puntos acordados, lo que sin duda volverá a desatar intensos debates sobre temas tan conflictivos como el aborto, la nacionalidad y la reelección presidencial.

Esos temas no están exentos de pasiones, pues la Iglesia Católica y los libre pensadores tienen opiniones muy diferenciadas sobre el aborto. La iglesia, en su defensa de la vida, se opone con justicia  a cualquier tipo  de interrupción del embarazo.

Sobre la nacionalidad, algunos  retoman el ancestral tema haitiano, en franco choque con las  ONG que sostienen la creencia de que este país debe cargar solo con esa masiva migración ilegal.

La reelección es otro tema peliagudo. El presidente Leonel Fernández y el presidente del PRD, Miguel Vargas Maldonado, acordaron que el primero no se postulará, pero, incluso en el Congreso, hay quienes sueñan con esa posibilidad.

 La Asamblea Revisora aprobó dos figuras jurídicas fundamentales para consolidar la democracia, como son el Referendo y el Plebiscito, aunque personalmente también me hubiera gustado que la Constitución se revisase mediante una Asamblea Constituyente, tal como lo planteó el pueblo por amplia mayoría cuando fue consultado en la Encuesta Nacional de 2007, punto que  fue eliminado del proyecto original.

Creemos que todo lo  aprobado en  primera lectura, aún cuando difiera del proyecto del Presidente, cuenta  con su absoluta anuencia. Naturalmente, el aire de independencia congresual queda latente.

La idea de la Asamblea Constituyente fue planteada hace 50 años en el Programa Mínimo de Liberación Nacional que trajeron los  expedicionarios del 14 y 20 de Junio de 1959. Los miembros de la Raza Inmortal tenían concepciones   muy claras.

Es bueno que en la primera lectura los asambleístas no se hayan apresurado, esperándose que suceda igual en la segunda, pues entendemos que al Gobierno le hubiera gustado presentar como trofeo la nueva Constitución el próximo día 16. Sería  mala señal presentar una Carta Magna fruto de un debate apresurado.

Sin embargo, lo que sí puede asegurarse es que el país contará en breve con una nueva Constitución que deberá ser fuente de inspiración para todos.

El Nacional

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