La transformación de la calle José Martí en una zona comercial es una realidad. La vía se ha hecho favorita para las llamadas importadoras, un tipo de tienda que vende al por mayor y al detalle y que encuentra buena aceptación de compradores de las clases menos pudientes. El aumento del circulante, por el sueldo navideño, ha acentuado el movimiento en la vía y, de paso, el caos que impera en el tránsito, que ya es habitual.

