Opinión

La otra trifulca

La otra trifulca

José Luis Rodríguez Zapatero, ex presidente del gobierno español, ha sido el protagonista en el intento de resolver la crisis de Venezuela a través del diálogo.

En visita reciente a Venezuela ha expresado que la intensificación en el crecimiento de la migración de Venezuela tiene mucho que ver con las sanciones impuestas por Estados Unidos y que han sido respaldadas por algunos países.
La reacción a esas declaraciones no podía faltar.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro le da un consejo y le dice que “no sea imbécil”. Para Almagro, Zapatero presenta el tope de la imbecilidad y el coordinador del grupo de trabajo de la OEA para la crisis de los emigrantes le responde a Zapatero que “es un pronunciamiento inmoral en contra de un pueblo que huye porque la dictadura le bloquea comida y medicinas. Es una burla a las familias que están separadas de sus presos políticos y exiliados y que la única causa del éxodo masivo es la dictadura de Nicolás Maduro”.

La secretaria de Estado de Comunicación del Gobierno español le responde a Almagro y dice que se puede discrepar pero no perder el respeto y entrar en el terreno de insultos personales. Y más aún cuando se trata de un expresidente del Gobierno de España.

Según el ministro de Exteriores de España, Zapatero se encuentra en Venezuela a título “exclusivamente personal”.

Decía Hugo Chávez y su Plan de la Patria que para el 2019 Venezuela debía ser una potencia económica. El resultado ha sido que el Plan de la Patria ha convertido a Venezuela en un país que exporta la miseria de sus millones de ciudadanos y esa “exportación” ha ocasionado una crisis en los países fronterizos.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica para el 2018 una inflación en Venezuela de un millón por ciento.

Las declaraciones y las frases de los responsables de la debacle venezolana no tienen desperdicios. Para Nicolás Maduro todo es un montaje del imperialismo y de la prensa y para la vicepresidente Delcy Rodríguez “en Venezuela no hay crisis humanitaria, hay amor”.

El Nacional

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