Opinión

La presencia del lobo

La presencia del lobo

El arzobispo de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria, afirmó que en República Dominicana no existe independencia de los poderes del Estado y que si la sociedad no despierta podría caer en una dictadura, una advertencia que ha signado el debate político al inicio de Semana Santa.

El vocablo “dictadura” circulaba de manera restringida en el áspero círculo de la crisis interna del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), pero en voz de monseñor Ozoria se asume como tema de debate nacional.

Ozoria, como otros obispos, parecen basan su temor sobre el advenimiento de una dictadura en lo que definen como carencia de independencia de los poderes públicos, aunque no se precisa en cual periodo del último medio siglo ha podido proclamarse auténtica autonomía de los tres poderes del Estado.

Otro factor que se esgrime para advertir que el país va hacia una dictadura es la intención que se atribuye al presidente Danilo Medina para optar por otra repostulación, pese a que la constitución lo prohíbe, pero la democracia sobrevivió a una experiencia similar hace 15 años.

No resulta fácil demostrar que el espacio democrático ha sufrido tan severo retroceso que estaría en camino de sucumbir para dar paso a una tiranía, menos aun si se resalta que por vía del instrumental constitucional se escogieron jueces de las tres altas cortes, la mayoría de los cuales fueron ponderados por la sociedad.

El acoso desde el poder contra una magistrada de la Suprema Corte y la amenaza de someter a juicio político a jueces del Tribunal Superior Electoral son señales ominosas que atentan contra el orden institucional, pero aun así es difícil creer que el país ha tomado rumbo directo hacia la dictadura.

Hace bien la Iglesia al reclamar respeto a la separación de los poderes del Estado, pero debería advertir también que a la dictadura se llega por otros caminos, como el de la corrupción, evasión, elusión o privilegios tributarios, conculcación de derechos de los trabajadores y el oligopolio que pretende dominar el espectro eléctrico.

El pueblo dominicano no aceptará nunca más formas de dictadura u opresión que drenen sus todavía precarios predios de libertad y democracia, razón por la cual repudia cualquier acción desde del poder o de grupos fácticos que atente contra la institucionalidad, sin necesidad de que constantemente se le advierta sobre la presencia del lobo.

El Nacional

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