DES MOINES, Iowa, AP. Las vacunas de bajo costo que habrían ayudado a prevenir el brote de salmonelosis que llevó al retiro de 500 millones de huevos no han sido aplicadas a la mitad de las gallinas ponedoras del país.
Las vacunas no son exigidas en Estados Unidos, aunque sí en Gran Bretaña, y las autoridades dicen que la vacunación les ha dado el suministro más seguro de huevos en Europa.
Una encuesta de la agencia de seguridad alimenticia europea en el 2009 encontró que alrededor del 1% de las gallinas británicas tenían salmonelosis, en comparación con aproximadamente el 60 y 70% de las del resto de Europa, dijo Amanda Cryer, vocera del Servicio Británico de Información sobre Huevos.
No ha habido presión para exigir las vacunas en Estados Unidos, en parte porque le costaría a los granjeros, y en parte porque los partidarios de ello han estado más enfocados en una reforma integral a la seguridad en los alimentos, indicaron personas al tanto del sector de los pollos.
Pero Darrell Trampel, un veterinario de pollos de la universidad estatal de Iowa, pronosticó que la vacunación se volverá más usual después del reciente brote. La vacuna evita que las aves se contagien y transmitan la bacteria a sus huevos. Ha estado disponible en Estados Unidos desde 1992.
Hay dos formas de aplicarla: una es por medio de un aerosol que usa una bacteria viva que los pollos inhalan, y la otra contiene bacterias muertas y se inyecta.
