Opinión

La unidad nacional

La unidad nacional

 En toda democracia, el diálogo siempre ha sido uno de sus pilares fundamentales para mantener la gobernabilidad sin muchos tropiezos. En ese sentido, hay que ver con cierta aceptación el diálogo que en los últimos días ha mantenido el presidente de la República con los principales dirigentes de la oposición. Si bien no han trascendido los aspectos relevantes de esos encuentros, es de suponer que las conversaciones han girado en torno a la necesidad de afianzar el proceso democrático, lo que sin lugar a dudas es bueno para el país.

Generalmente, uno se crea ilusiones, como por ejemplo si durante esos diálogos se habrá tratado o no la necesidad de un Programa Común para ponerlo en práctica, tal como nosotros sugerimos antes de las elecciones del año pasado, en el periódico Hoy, el 27 de julio de 2011.  En aquella ocasión dijimos lo siguiente:

“Seguimos pensando en lo que muchos podrían considerar una utopía. Se trata de que los candidatos presidenciales se reúnan con sus equipos de técnicos calificados, para elaborar un Programa de Gobierno Común, para comenzar así un proceso de real solución a los acuciantes problemas nacionales. Una vez examinado ese Programa de Gobierno, nadie podría objetar  su aplicación. Ese Programa debería incluir las cuestiones más neurálgicas que hoy día constituyen una fuente de problemas”.

“En el caso de la política internacional, los actores que aspiran a ocupar la silla presidencial tienen que hilar fino, pues de ella depende  parte de nuestro porvenir. Hay visiones pesimistas sobre la cuestión del petróleo y su impacto en nuestra economía, tanto en lo que respecta al desarrollo de nuestras industrias como lo relacionado con la agricultura”.

Hoy día, como aquella propuesta no fue acogida, esperamos que en estas reuniones con los dirigentes que se disputan el PRD y también entre Miguel Vargas Maldonado y el ex presidente Fernández, se haya tratado algo más que la Ley de Partidos Políticos, puesto que en las actuales circunstancias hace falta un Gobierno de Unidad Nacional, que sintetice las aspiraciones populares de amplia base.

Sin unidad ningún gobierno, por más buenas que sean sus intenciones, podrá lograr satisfacer los anhelos del pueblo dominicano, que no son otros que fortalecer las libertades públicas, la soberanía nacional y la justicia social.

Nuestro deseo es que estos diálogos entre el gobierno y la oposición se mantengan, como garantía de que el período de gobierno del presidente Medina se desarrolle con tranquilidad, para que haya un fortalecimiento de la democracia

El Nacional

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