LOS ANGELES. AFP. La víctima en el caso de abuso sexual de que se acusa a Roman Polanski, hoy casada y con tres hijos, ha pedido reiteradamente a las autoridades que retiren los casos contra el hombre que abusó de ella cuando era una adolescente de trece años.
Samantha Geimer, de 45 años, era una niña inocente e ingenua en marzo de 1977, cuando Polanski le preguntó a su madre si podría fotografiarla para un revista de modas en la residencia de Jack Nicholson en las colinas de Hollywood.
Tras emborracharla con champaña y drogas, y de sacarle fotografías sin ropa en su bañera, Polanski la violó, mientras ella le pedía que la llevase de vuelta a su casa, según la propia víctima.
«Me sacó fotografías tomando champagne», declaró Geimer ante un jurado. Al final yo estaba un poco asustada y me di cuenta de que el tenía otras intenciones y de que yo estaba donde no debía», dijo.
En una entrevista en 2003 Geimer dijo que había tratado de resistir los avances de Polanski mientras él la arrastraba a su dormitorio.

