LOS ANGELES (AP).- Ahora que deberán privarse de Manny Ramírez mientras cumple la suspensión de 50 partidos, los Dodgers de Los Angeles esperan seguir empujando como si nada hubiera pasado, aunque podría ser más fácil decirlo que hacerlo pese a la altanería de algunos jugadores.
Este es un equipo. Estos no son los Mannys de Los Angeles, dijo el primera base Doug Mientkiewicz, quien está lesionado y jugó con Ramírez con Boston en la Serie Mundial del 2004.
Somos en equipo realmente bueno, y Manny es una gran parte de nuestro equipo. Pero en lo que toca al equipo, esto nos da una oportunidad formidable de demostrarle a la gente que no somos únicamente Manny y otros 24 jugadores.
Los Angeles y sus alrededores fueron estremecidos el jueves cuando el comisionado de las mayores, Bud Selig, suspendió al jardinero estelar por usar una sustancia prohibida.
En el primer partido de la suspensión, los Dodgers anotaron seis carreras en la primera entrada y terminaron perdiendo 11-9 con los Nacionales de Washington, una derrota que puso fin a su marca contemporánea en la liga de una racha invicta de 13 encuentros en casa en las primeras semanas de una temporada.
El entrenador Joe Torre y el gerente general Ned Colletti se enteraron del castigo en un telefonema matutino del propietario del equipo, Frank McCourt. Torre conversó con Ramírez durante el día por teléfono y luego, antes de la práctica de bateo, habló con el equipo en una reunión privada sobre los ajustes que harían.
El ánimo era triste en la sede del equipo», dijo Torre. No es posible carecer de alguien con tanto impacto como jugador y persona sin que afecte a la gente, añadió.

