Opinión

Las aguas de Hatillo

Las aguas de Hatillo

Recientemente, en el periódico Hoy,  un ingeniero pionero del desarrollo hidráulico del país, Salvador Dájer, escribe un trabajo diciendo que es una locura pensar en trasvasar  aguas del embalse de la Presa de Hatillo hacia Santo Domingo.

Los entendidos  dicen que esas aguas son para la agricultura aguas debajo de la Presa y la generación de energía, aunque precaria.

No nos perdamos en detalles, sino ir a lo fundamental: el trasvase de las aguas de Hatillo hacia Santo Domingo, a la larga, sería más costoso que construir la Presa de Madrigal.

En la tesis del  profesor, hay planteamientos en los cuales disentimos cordialmente, puesto que cuando era un proyecto  la Presa de Hatillo, se hizo un modelo hidráulico en un afamado laboratorio en Italia, y se comprobó que dicha obra podría controlar cualquier avenida del Yuna y su vertedero de emergencia podría operar sin peligro.

Con respecto a lo que Dájer considera un crimen, haber traído seis metros cúbicos del embalse de la Presa de Valdesia para traer agua a Santo Domingo, entendemos que el crimen consistió en no haber construido  Madrigal sobre el río Haina.

 El financiamiento  fue echado por la borda por las diferencias entre el presidente del Senado, Jacobo  Majluta, y el presidente Salvador Jorge Blanco (1982-1986). Esto ha significado un enorme costo para el país y especialmente para la ciudad de Santo Domingo.

Sin embargo, la realidad es que en un futuro no lejano Santo Domingo tendrá mayores carencia de agua, razón por la cual la presente administración u otras futuras estarán obligadas a construir Madrigal.

Hay que recordar que durante la administración de Julio Suero Marranzini, se revisaron los estudios hidrológicos del río Haina, aguas arriba del sitio de Presa, y se determinó que se podrían regular entre diez y doce metros cúbicos.

Es una locura tratar de darle solución al problema del agua en Santo Domingo trayéndola de otra cuenca, cuando la tenemos en Haina, a  25 kilómetros al norte de la capital. Todo lo demás es inventar.

El Nacional

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