MIAMI, FLORIDA. EE.UU. AP. El mejor de la NBA ofreció el partido más brillante de su carrera. Está claro que LeBron James no tiene intención alguna de ceder su condición como el Jugador Más Valioso.
Brillante en cualquier rincón del campo, James anotó 61 puntos, la mayor cantidad de su carrera, para romper el récord de la franquicia que estaba en manos de Glen Rice, y el Heat de Miami arrolló este lunes 124-107 a los Bobcats de Charlotte.
Fue el octavo triunfo consecutivo de Miami, el bicampeón defensor de la NBA, que luce cada vez mejor a medida que se acerca la postemporada.
James acertó 22 de 33 disparos de campo, incluidos sus primeros ocho triples.
“El que está allá arriba me ha dado capacidades increíbles para jugar basquetbol”, dijo James, quien agregó que “sólo trato de aprovecharlas cada noche. Tengo la confianza de mis compañeros y de mis entrenadores para llegar aquí y hacer que esto suceda”.
La mejor marca de su vida era de 56 unidades, el 20 de marzo de 2006, cuando jugaba en Cleveland, ante Toronto. James llevaba 24 en el intermedio y añadió 25 en el tercero.
“Hizo las cosas con eficiencia”, opinó el entrenador del Heat, Erik Spoelstra, quien expresó que “parecía que él veía la cesta tan grande como un océano”.
Spoelstra llegó a su conferencia de prensa posterior al partido con una confesión: Estuvo a punto de retirar a James de la cancha después del tercer cuarto.
Afortunadamente, reflexionó mejor ese plan. “Evidentemente, estaba en un ritmo asombroso”, dijo.
Al Jefferson sumó 38 puntos y 19 rebotes por los Bobcats, cuya actuación pasó a segundo plano. LeBron James se llevó la noche.
“Si le quitamos sus 61 puntos hubiéramos tenido una oportunidad de dar pelea al final”, dijo Jefferson.
Incluso los Bobcats se mostraron maravillados con James, quien encestó desde cualquier lugar, incluso un triple a unos 10 metros (30 pies) del aro, en las postrimerías del tercer cuarto. La multitud ovacionó a su astro, quien saltó jubiloso. “Esa jugada la planificamos”, dijo Spoelstra en broma. “Hemos trabajado en eso en un tiempo”.
En ese momento, dijo James, supo que la noche sería especial. “Pero pude hacer que todo siguiera funcionando en el tercer cuarto, y supe que podía ser una de esas noches”.
No fue una de esas noches. Fue mejor que todas, incluso para James.

