El presidente Fernández, en lugar de tomar una actitud responsable frente a mi denuncia y a las agresiones de ue he sido objeto por parte de miembros de la Policía Nacional…
Se decidió por canalizar una citación para que yo concurriera a un intercambio con una comisión designada por él, integrada por el Procurador Adjunto de la República, Dr. Ramón Arístides Madera Arias «conjuntamente con el Mayor General Pedro Antonio Cáceres Chestaro, E.N., J-2, Director de Inteligencia de Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas; los Generales de Brigada Juan Manuel Fructuoso Heredia y Ramón Francisco Rodríguez Sánchez, Directores Centrales de Inteligencia Delictiva y los Antinarcóticos de la Policía Nacional, respectivamente; los comunicadores: Nuria Piera, Luís Eduardo Lora (Huchi), Freddy Sandoval, y Nelson Guillén, para investigar la denuncia interpuesta por usted en fecha 12 de agosto del 2008, ante el Procurador General de la República, según la cual presuntamente existen planes para atentar contra su vida» (Carta del 27 de noviembre de 2008 firmada por el Procurador Adjunto Arístides Madera y depositada irregularmente en Tele-Radio América el 2 de diciembre, donde produzco el programa Tiro al Blanco).
El 8 de diciembre fue depositada en la misma televisora otra carta, fechada el día primero, posponiendo esa convocatoria para el jueves once.
Sobre las características de esa «comisión investigadora», para cuya conformación no fui consultado, deseo expresarles a ustedes lo siguiente:
-He sido informado de que ni Nuria Piera ni Huchi Lora aceptaron formar parte, pero incluyeron sus nombres en la carta remitida. Esto revela una gran indelicadeza y mucha improvisación.
-Desconozco cual ha sido la decisión de los periodistas Freddy Sandoval y Nelson Guillén, y si están o no enterados de lo acontecido con sus colegas.
-Incluir la Procuraduría sin previamente investigar y sancionar la grave negligencia, es algo inaceptable.
-Igual designar al general Ramón Francisco Rodríguez Sánchez, Director de Antinarcóticos de la Policía Nacional, en un caso estrictamente político.
Debo revelar que cuando Fernández quiso introducir al doctor Marino Vinicio Castillo, su asesor antidrogas, en la reunión que sostuvimos el 19 de septiembre, Lourdes y yo nos negamos.
Leonel puede saber mucho de imagen y de señales publicitarias, pero por suerte yo también conozco alguito, por lo menos para darme cuenta de lo que se persigue con querer introducir, a como de lugar y sin razón alguna, a este tipo de personajes y de dependencias en lo relacionado con mi denuncia.
Por otra parte, el general Juan Manuel Fructuoso fue el que interrogó al compañero de mi seguridad apresado a raíz del incidente con los «Linces», previo maltrato. Fue también, quien junto al Jefe de la Policía, intentó hacerme la trampa con el «intercomunicador electrónico», cuando hicieron la devolución de las armas confiscadas; amén de estar comprometido con las peores prácticas policiales, cosa que por demás le expresé a Leonel Fernández.
Así las cosas, de cuatro funcionarios investigadores tres son objetables. Excluyo y distingo al general Cáceres Chestaro, quien según mi valoración es una persona no comprometida con crímenes y abusos; de trato afable y respetuoso.
Pienso que el intento de inclusión de los distinguidos periodistas respondía al frustrado interés de utilizar su prestigio para encubrir una maniobra destinada a violentar lo acordado.
Recuerden que en la carta enviada al Presidente el pasado 18 de noviembre le insistí en su compromiso de enviar una nota diplomática al gobierno de Colombia. Pero su silencio se extiende a los nuevos pasos de estrechamiento de vínculos con el gobierno de Uribe -ahora reforzados con la visita del Canciller Morales Troncoso- entre los que se destaca la discreta visita y el «plan conjunto» anunciado por el general colombiano Freddy Padilla.
No sé como Leonel pudo acariciar la idea de que yo me pudiera prestar a legitimar ese paso. Mal cálculo. Esa comisión para mi no existe.
Salta a la vista que la trama es de factura extranjera y que su investigación encontrará la muralla de las relaciones intergubernamentales y el poder de las instancias diplomáticas utilizadas por Uribe, la CIA y sus sicarios en esa conspiración contra mi vida, especificadas con nombres y apellidos en mi denuncia.
Demando el cumplimiento de los compromisos contraídos por el jefe de Estado. Lo otro es maniobra para no actuar.

