Opinión

Leonel Fernández es un “verdugo”

Leonel Fernández es un “verdugo”

Los dominicanos tenemos la peculiaridad de asignarles significados de variopinta naturaleza a algunas palabras las cuales utilizamos a nuestro quisqueyano antojo aunque para ello muy a menudo maltratemos el lenguaje de Cervantes, y en este propósito llegamos a utilizar vocablos de nuestro idioma para describir, señalar, calificar o simplemente “bautizar” a  los objetos, a las personas, a las situaciones de la vida, y las conductas humanas, con palabras que realmente tienen un significado en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española muy diferente del que les atribuimos en la cotidianidad.

Los ejemplos sobran, y a modo de ilustración basta echar mano al sentido que los dominicanos atribuimos a palabras tales como olla, papa, vaina, serrucho, cuesta, cuatros, fría, anafe, bola, ronca, rubio, picar, oreja, y así por el estilo, hasta conformar una larga lista de términos lingüísticos que solo llegamos a entender los habitantes de la Republica Dominicana.

Veamos: qué sentido tendría para un chileno, un español  o un colombiano que le dijéramos algo como “tenemos que hacer un serrucho si queremos comprar esa vaina ya que con esta olla y en este anafe que andamos no alcanzamos ni para una fría, ni podemos darle bola a nadie que tenga cuartos o que este en la papa”

De un tiempo relativamente corto a esta fecha, el término “verdugo” se utiliza entre los habitantes de Quisqueya la bella para destacar las virtudes de aquellos que se destacan por su sagacidad, inteligencia, habilidad, fuerza, riqueza, poder, coraje, preparación, capacidad, dominio de los demás, estoicismo, etcétera.

En el caso específico del expresidente Leonel Fernández Reyna, cuando hace galas de su oratoria, o cuando logra concitar en torno a su persona el respaldo de sus otrora adversarios a quienes logra convertir en aliados desvergonzados, o cuando los convierte en  paniaguados y genuflexos come cheques, o cuando su capacidad de maniobra política desborda todas las expectativas racionales hasta llegar a  desbordar también el Presupuesto de la Republica con el fin de poder pasar de la inmunidad a un estado de virtual impunidad,  ese político, ese hombre, ese predestinado de Villa Juana se convierte pues en un “verdugo” de acuerdo a la actual acepción generalizada del término.-

En una poco disimulada procura por abonar mis pretensiones de defensor del buen uso del lenguaje, y con cierta preocupación por el futuro del Partido Revolucionario Dominicano,  dada la importancia que tiene ese partido para la salud de la democracia en nuestro país,  me remito al significado de la palabra “verdugo” con estricto y riguroso apego a los dictámenes del buen castellano.-

Leonel Fernández es un verdugo.

El Nacional

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