El expresidente Leonel Fernández afirmó ayer que el centro del debate electoral norteamericano girará en torno a la diferencia en los puntos de vistas que tienen el presidente Barack Obama y el candidato presidencial Republicano, Mitt Ronmey sobre la forma de enfrentar la crisis económica mundial.
Fernández señaló que el presidente Obama plantea la aplicación de una política de estímulo fiscal para propiciar el crecimiento y la generación de empleos, y su adversario, el republicano Ronmey, postula por una política de austeridad, caracterizada por la reducción del déficit fiscal y la deuda, como elementos prioritarios.
Subrayó que como prueba de esta divergencia es que Ronmey ha escogido a Paul Ryan como su candidato vicepresidencial, siendo el principal vocero del movimiento conservador de la derecha republicana, conocido como Tea Party, que aboga por una reducción de los impuestos, del déficit fiscal y de la deuda, como forma de superar la actual crisis económica global.
Al intervenir como panelista en el Trigésimo Cuarto Período de Sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) que se celebra en El Salvador, Fernández afirmó que el panorama en Europa luce sombrío como resultado de las políticas de austeridad aplicadas en varios países de ese continente y que la han llevado a una recesión económica, al agravamiento del problema del desempleo y a la persistencia de la crisis económica global.
Dijo que la aplicación de una política de austeridad está beneficiando a los países del norte de Europa, entre los que se encuentran, Alemania, Austria, Finlandia, Dinamarca y los Países Bajos, porque la devaluación del euro ha contribuido a un incremento de las exportaciones extra regionales de estos países.
Por otra parte, subrayó, están los países de Europa del Sur, que han sido los más afectados, citando a España, Portugal e Italia, que no importa las medidas que tomen para satisfacer los requerimientos del mercado, éste siempre reacciona adversamente, agravando aún más, la situación económica y social de estas naciones.
Fernández dijo que en Europa hay dos bloques con interpretaciones distintas de cómo salir de la crisis, y sostuvo que el gobierno socialista de Francia del presidente François Hollande coincide con el conservador del Partido Popular en España.

