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Libre pensar

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Al precipicio sin control migratorio en RD

Alivia que, en el ciclo más acentuado de la haitianización que traslada hacia el precipicio, el Consejo Nacional de Migración decidiera, en una reunión guiada por el presidente Luis Abinader, dar un ultimátum a los empresarios sobre la contratación irregular de extranjeros, que sea cumplido el 80/20 establecido en el Código Laboral y frenado el ingreso de parturientas del Oeste de la isla.

Intimado por el puntiagudo y harto inquietante agujero, el jefe del Estado optó por la construcción del muro fronterizo, el reforzamiento castrense de las franjas limítrofes; en Naciones Unidas puntilló que “no hay, ni habrá, una solución dominicana a la crisis de Haití”, y ahora resoluta los tópicos relacionados con el presupuesto de salud que desangran los vecinos y el despojo de empleos a los dominicanos.

Al Barbudo del infinito habrá que implorarle para que fortalezca espiritualmente al presidente Abinader -y también que le respalden los dominicanos que aman a su Patria- para frenar la inmigración ilegal a cargo de mafias que comercializan con seres humanos, con el contubernio monetario de altos jefes militares. Ese es el principal nudo gordiano.

El segundo punto nodal es el relativo a la ilegal contratación de mano de obra extranjera por empresarios que han utilizado una y mil argucias para que la paga a los dominicanos sea tan miserable como sus propias mentalidades. Y son cómplices los dirigentes de las centrales gremiales que no han sido activos en la dominicanización del empleo, y porque no han asimilado la cubanización laboral de 1933, que incluyó la repatriación forzosa de más de 70 mil haitianos. Ni siquiera la revolución de Fidel Castro ha acogido a uno solo de ellos.

El sistema migratorio dominicano se sustenta en la Constitución, la Ley de Migración y su reglamento de aplicación, más de una decena de resoluciones de la Dirección General de Migración y las convenciones, convenios, pactos y protocolos internacionales.

¿Qué ha ocurrido…?
1.- Extranjeros, particularmente haitianos, hacen caso omiso a las disposiciones legales dominicanas.
2.- Los gobiernos anteriores han aplicado mínimamente estos instrumentos jurídicos, especialmente con los haitianos, porque no colocaron como prioritaria el cuido y protección de la frontera dominico-haitiana, y titubearon y cedieron frente a las presiones de organismos y gobiernos internacionales.

Esto significa que para emplear a haitianos, ecuatorianos o cubanos, etc. éstos deberán tener pasaportes, visas de trabajo y estar depurados y registrados en la Dirección de Migración, e inscritos en la Seguridad Social.

El cumplimiento de la Ley conlleva a una revolución laboral: o se acelera la legalización de la fuerza foránea o se transforma la mentalidad de la juventud dominicana, mejorando las condiciones de pago. ¿Cuál se impondrá?, o ¿no se cumplirá la ley?