El Nacional
Los Tigres del Licey parecen haber encontrado la fórmula de confrontar con éxito al derecho importado Nelson Figueroa, un lanzador que ha sido la némesis del equipo felino desde el año pasado.
Conducidos por una loable labor monticular del abridor Ramón Ortiz, tres joyas defensivas de Williy Aybar y Anderson Hernández, y por la estaca del receptor Ronny Paulino, el propio Anderson y Emilio Bonifacio, los Tigres vencieron 5 carreras por 2 a las Aguilas Cibaeñas para quedarse solos en el segundo lugar del Round Robin del Torneo de Béisbol Profesional.
Ortiz se recuperó de una mala segunda entrada en la que permitió las dos anotaciones de las Aguilas, para cubrir los primeros seis capítulos del partido escenificado anoche en el Estadio Quisqueya. Ganó el juego tolerando cinco imparables, con una base y dos ponches.
Es importante ganar este tipo de partido, sobre todo cuando se puede combinar pitcheo, bateo oportuno y buena defensa, dijo el capataz José Offerman.
Paulino coronó un rally de cuatro anotaciones en la parte baja del segundo remolcando con un doble con las bases llenas las tres carreras que sellaron la victoria de los Tigres del Licey, que colocaron su marca en 2-1 y hundieron en el sótano a las Aguilas, que no han ganado en tres presentaciones.
El batazo fue importante, pero la combinación de pitcheo y defensa fue la clave para conseguir la victoria, apreció Paulino, quien agregó que fuí al plato a seleccionar un buen pitcheo para batear y lo conseguí.
En la parte defensiva jugadas salvadoras del antesalista Willy Aybar en el octavo y noveno episodio, respectivamente, y otra del intermedista Hernández para cerrar el juego cuando perecía que una línea suave de Kelly Ramos picaría en terreno corto del prado central, cristalizaron el triunfo de los bengaleses.
Es un juego a la vez. Ya salimos de este y ahora esperamos ganar el próximo para seguir avanzando, comentó Aybar.
El pitcheo del Licey limitó a las Aguilas a tres aislados imparables desde el tercero al noveno episodio. y su ofensiva hizo explosión temprano contra Figueroa, marcándole cinco vueltas en dos entradas, al compás de ocho imparables.
Además de la buena jugada defensiva lanzándose de piscina en dirección al prado central, Hernández conectó doble y dos hits. Bonifacio pegó triple y sencillo.
Carlos Mármol tuvo algunos problemas nuevamente, pero se las arregló para salvar el partido.

