SAN JUAN, Puerto Rico. Uno de los principales líderes de una banda de narcotraficantes que operaba en la barriada «La Perla», en el Viejo San Juan, confesó ante un tribunal federal que mató a balazos a cuatro jóvenes, incluyendo un adolescente y lanzó los cuerpos al mar para ser devorados por tiburones.
José Herrera Rodríguez (Cascote), uno de los principales testigos de cargo contra varios de los acusados por presuntamente integrar la pandilla de narcotraficantes en La Perla, reconoció ante el juez federal, fiscales y abogados haber asesinado a cuatro personas en hechos separados, vinculadas al trasiego de narcóticos en esa barriada.
Ante el interrogatorio del fiscal federal G. Andrew Massucco, identificó a sus víctimas solo por los apodos de Pablito, Rudy, Maui y Matienzo.
Cascote dijo que a tres de sus víctimas las asesinó en defensa propia, porque se le habían acercado con actitud violenta .
Narró tranquilamente que a sólo uno de ellos, a Matienzo, lo mató por error. Señaló que nunca iba a olvidar este asesinato porque me cambió mi vida para siempre fue un viernes siempre dije que no le iba a quitar la vida a nadie por drogas, ni por el punto ni por mujeres, que siempre dije que lo iba a hacer en defensa propia.
El pistolero declaró que los cadáveres eran tirados al mar para que fueran comidos por los tiburones, evitando así todo tipo de evidencias.
