Por JIMMY GOLEN
Associated Press
Se ha avanzado mucho desde que los miembros del Salón de la Fama, Mickey Mantle y Willie Mays fueron suspendidos del béisbol por relacionarse con apostadores – no por sin apostar o darles información sobre lesionados sino por estrecharles la mano como anfitriones en un casino de Atlantic City.
Las ligas profesionales deportivas que alguna vez profesaron una tolerancia cero hacia las apuestas, están avanzando hacia aceptar las apuestas en sus disciplinas, en parte debido a la futilidad en sus intentos de combatirlas y en parte para recibir parte de las ganancias.
Un día después de que la NBA firmó un acuerdo de patrocinio con FanDuel, un sitio donde los aficionados pueden ganar (y perder) dinero jugando diariamente en ligas fantásticas, el comisionado Adam Silver escribió en el New York Times que ha llegado el momento de considerar la legalización de las apuestas deportivas.
“Existe un apetito obvio entre los aficionados deportivos por una manera legal y segura de apostar en los eventos deportivos profesionales”, escribió Silver en la editorial abierta publicada en línea el jueves. “Creo que las apuestas deportivas deben salir de la clandestinidad y a la luz, donde pueden ser monitoreadas y reguladas apropiadamente”.
Las apuestas han sido el azote de los deportes al menos desde que ocho miembros de los Medias Blancas de Chicago fueron suspendidos por amañar la Serie Mundial de 1919. Las estrellas de la NFL, Paul Hornung y Alex Karras fueron suspendidos en 1963, y Pete Rose fue desterrado de por vida del béisbol en 1989 – todo en el interés de proteger la integridad de los partidos.
Pero al igual que otros negocios que luchan para adaptarse a la era de internet, las ligas deportivas se están dando cuenta que las reglas escritas para los apostadores del cuarto secreto de una película de Marlon Brando no se aplican cuando las apuestas se realizan en sitios bien financiados que llegan presentando cheques multimillonarios para patrocinios. Tras décadas de evasión estricta a cualquier forma de apuestas, la NFL en 2009 dio a los equipos permiso para firmar acuerdos de licencias con loterías patrocinadas por el estado.
Más recientemente, las ligas han adoptado los cibersitios de ligas fantásticas que permiten a los aficionados arriesgar dinero real en lo que sucede durante los encuentros – pero no en los resultados. (Solo Nevada permite las apuestas en los resultados de los partidos; un intento por legalizar las apuestas deportivas en Nueva Jersey es disputado por las ligas deportivas profesionales).
Los sitios web de ligas fantásticas rechazan estar en el negocio de las apuestas, señalando que no son un juego de azar como la ruleta y más un juego de habilidades, donde el conocimiento del jugador le da la ventaja – una definición de apuestas que excluiría a la mayoría de los juegos de cartas y lo que sucede en un campo de golf entre los amigos.
Las ligas están contentas con esta definición, y es fácil entender porque: No solo las ligas fantásticas mantienen a los aficionados interesados, los acuerdos de patrocinadores – y, en el caso de la NBA, acciones de propiedad en FanDuel – generan ingresos para las insaciables ligas.
“Los juegos fantásticos han sido considerados desde hace tiempo legales y distintos a las apuestas deportivas”, comentó Sal LaRocca, Presidente de Operaciones Globales y de Mercadotecnia de la NBA en un correo electrónico. “Ligas fantásticas de un día son populares y una forma legal para que los aficionados se conecten aún más con nuestro deporte”.
Del mismo modo, cuando el cornerback de los Seahawks de Seattle, Richard Sherman, tuiteó el financiamiento de una liga de una semana en la que pagabas 10 dólares para ganar 5.000 en FanDuel, el portavoz de la NFL, Brian McCarthy descartó la sugerencia de que era un tipo de apuesta.
“Es una liga fantástica de futbol americano”, comentó. Muchos estados generan una distinción similar al decidir que apuestas prohibir, y la ley federal de 2006 que impedía las apuestas en línea incluía una excepción para las ligas fantásticas.
El entramado de leyes estatales – y el hecho de que muchas no han sido desafiadas ante los tribunales – dificulta siquiera decir cuántos Estados prohíben jugar Ligas Fantásticas por dinero, de acuerdo a Marc Edelman, un profesor de ley de Baruch College, que ha escrito sobre las implicaciones legales de las ligas fantásticas (FanDuel señala que los residentes de cinco estados no pueden jugar por dinero).
Silver reconoció que combatir las apuestas deportivas simplemente conduce a la clandestinidad, citando estimaciones de apuestas ilegales en partidos de incluso 400 millones de dólares al año.
“Las apuestas se han vuelto cada vez más populares y aceptadas como formas de entretenimiento en los Estados Unidos”, escribió. “A la luz de estas tendencias locales y globales, las leyes sobre las apuestas deportivas deberían cambiar”. ——— Jimmy Golen cubre aspectos deportivos y legales para The Associated Press. Está en Twitter como @jgolen.

