Minneapolis.- Un serpentinero latinoamericano descarriló el miércoles a un equipo enrachado. Otro vio cortada su propia seguidilla de triunfos.
El dominicano Francisco Liriano lanzó siete episodios de manera brillante, para que los Mellizos rompieran una racha de seis triunfos seguidos de los Indios de Cleveland al vencerlos por 6-0.
Liriano (8-7) se mantiene optimista, pese a que buena parte de la rotación de Minnesota sigue teniendo problemas. Para el dominicano, lo importante es seguir adelante.
«Hemos pasado algunos problemas, pero tenemos que seguir jugando», dijo. «Podemos lanzar un poco mejor, pero creo que vamos a andar bien».
El zurdo de San Cristóbal permitió que 10 rivales se le embasaran, pero conservó la calma y tres jugadas de doble matanza le ayudaron a salir de apuros, como en la quinta entrada cuando Jayson Nix pegó un rodado al montículo con la casa llena para una inusitada jugada del uno, al dos, al tres, que puso fin al inning.
El zurdo ponchó a ocho contrincantes, incluido su compatriota novato Carlos Santana, cuando había corredores en las esquinas, para que concluyera el tercer inning. «Resolvió las cosas cuando había corredores en las bases; eso es lo que hacen los buenos pitchers», dijo Shelley Duncan, quien bateó una roleta para doble matanza, del cuatro, al seis, al tres, con dos a bordo sin outs en el segundo acto.
Liriano cortó una racha. El boricua Joel Piñeiro vio interrumpida la propia.
Robinson Canó disparó un jonrón que marcó la tónica para acabar con la racha de siete victorias consecutivas de Piñeiro, y los Yanquis de Nueva York vencieron 10-6 a los Angelinos de Los Angeles.
La victoria permitió a los Yanquis nivelar la serie de dos juegos. Con 10 días de descanso, el puertorriqueño Javier Vázquez (8-7) estuvo a punto de desperdiciar una ventaja de seis carreras al agotarse en un día de mucha humedad y calor. Pero el bullpen salió en su ayuda y logró la victoria número 150 de su carrera.

