DETROIT — La pelota bateada por Miguel Cabrera se elevó en el cielo nocturno de Detroit. De hecho, llegó tan alto, que el jardinero izquierdo Alex Gordon tuvo tiempo de arribar al pie de la cerca y esperar un par de segundos antes de saltar para impedir lo que parecía un jonrón.
Esa jugada ilustró perfectamente por qué nadie ha ganado la triple corona de bateo en las Grandes Ligas en 45 años. Hace falta una combinación especial de poder, disciplina, constancia y suerte, para los que creen en esta última. Pero Cabrera es quizás quien más ha coqueteado con la triple corona desde 1967, cuando Carl Yastrzemski la consiguió.
A seis juegos de que concluya la campaña regular, el antesalista venezolano de 29 años encabeza la Liga Americana en promedio de bateo y carreras producidas. Además, está sólo un jonrón debajo de Josh Hamilton.

