Alberto José Taveras
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“Si quieres saber cómo piensa una persona lee su prosa, pero si quieres conocer como siente una persona, lee su poesía”. Y es que la poesía es uno de esos dones de la providencia que le ha permitido al ser humano condesar en pocas palabras infinitos sentimientos y profundas reflexiones.
Muchas veces necesitamos toda una vida descubrir lo que somos y conciliar entre el yo que creemos, el yo que el otro te cree, el yo que queremos ser y el que realmente somos. Hoy que Dios nos permite un año más de vida qué mejor manera de celebrar la vida que compartir una obra de arte de la inspiración y la sabiduría del inmenso poema “ Valgo”, atribuido por algunos al poeta argentino Jorge Luis Borges y otros a la poetisa norteamericana Nadine Stairn, que al margen de quien sea su verdadero autor su importancia radica en su sabiduría plasmada que nos dice; «De tanto perder aprendí a ganar; de tanto llorar se me dibujó la sonrisa que tengo. Conozco tanto el piso que sólo miro el cielo. Toqué tantas veces fondo que cada vez que bajo ya sé que mañana subiré. Me asombro tanto cómo es el ser humano que aprendí a ser yo mismo. Tuve que sentir la soledad para aprender a estar conmigo mismo y saber que soy buena compañía. Intenté ayudar tantas veces a los demás que aprendí a esperar que me pidieran ayuda. Traté siempre que todo fuese perfecto y comprendí que realmente todo es tan imperfecto como debe ser (incluyéndome). Hago sólo lo que debo, de la mejor forma que puedo y los demás que hagan lo que quieran. Vi tantos perros correr sin sentido que aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido. Aprendí que en esta vida nada es seguro, sólo la muerte, por eso disfruto el momento y lo que tengo. Aprendí que nadie me pertenece, y aprendí que estarán conmigo el tiempo que quieran y deban estar, y quien realmente está interesado en mí me lo hará saber a cada momento y contra lo que sea. Que la verdadera amistad sí existe, pero no es fácil encontrarla. Que quien te ama te lo demostrará siempre sin necesidad de que se lo pidas. Que ser fiel no es una obligación, sino un verdadero placer cuando el amor es el dueño de ti. Eso es vivir. La vida es bella con su ir y venir, con sus sabores y sinsabores. Aprendí a vivir y disfrutar cada detalle, aprendí de los errores, pero no vivo pensando en ellos, pues siempre suelen ser un recuerdo amargo que te impide seguir adelante, pues hay errores irremediables. Las heridas fuertes nunca se borran de tu corazón, pero siempre hay alguien realmente dispuesto a sanarlas con la ayuda de Dios. Camina de la mano de Dios, todo mejora siem pre.Y no te esfuerces demasiado, que las mejores cosas de la vida suceden cuando menos te las esperas. No las busques, ellas te buscan. Lo mejor está por venir.”

