DETROIT.- José Ramírez terminó de 2-0 en la victoria 8-1 de los Indios de Cleveland en el juego final de la serie con los Tigres de Detroit, pero llegó a la base dos veces por pasaportes, robó una base y anotó dos carreras.
En los últimos siete juegos, el contendiente de JMV de los Indios se ha ido de 16-0, pero de todas formas ha logrado un porcentaje de embasamiento de .414 gracias a 11 bases por bolas y un pelotazo. El ponche del domingo rompió una racha sin abanicar que abarcaba 32 apariciones en el plato.
«No diría que está luchando», dijo el coach de bateo Ty Van Burkleo. «Uno mira sus turnos al bate y son turnos al bate de calidad en todo momento. Cuando aparece, uno se siente bien al respecto».
Después del Juego de Estrellas, Ramírez batea .154 con tres extrabases, aunque ha recibido 11 transferencias y apenas ha sido ponchado dos veces.
En la campaña pasada bateó .300 en la segunda parte y disparñó 29 de sus 56 dobles y 12 de sus 29 jonrones, pero en 66 juegos por 86 que jugó en la primera mitad.
Melky produce
Los Indios han estado buscando consistencia de sus jardineros (mientras exploran alternativas potenciales a través de cambios) y Melky Cabrera ha ayudado a recuperar las cosas últimamente en el jardín derecho.
En sus primeros siete juegos después de llegar de Triple-A, el veterano tiene de 22-8 (promedio de .364) con un OPS de .846. En la victoria del domingo, Cabrera agregó dos hits más, incluyendo un jonrón solitario en la segunda entrada, su primer jonrón desde el 3 de septiembre de 2017.

