Enfoque semanal
Señor director:
El Colegio Médico Dominicano ha vuelto a las andadas, paralizando los hospitales públicos, para retorcer el brazo del gobierno, y obligarlo a que acceda a sus reclamos de un aumento salarial a los galenos que laboran en los hospitales del Estado.
Pero si el gremio médico ha resuelto llegar a esa radicalización de su lucha, lo que no es nuevo, dada la beligerancia con que expone sus puntos de vista su presidente el doctor Waldo Ariel Surero, no ha sido porque los senadores que debatieron el proyecto de ley para aumentar los sueldos, no cumplieran con sus obligaciones.
Quienes conocemos al presidente del Senado, doctor Reinaldo Pared Pérez, estamos conscientes de que el también secretario general del Partido de la Liberación Dominicana, es uno de los legisladores más comprometidos con la justicia social, y un hombre de una conducta rectilínea, incapaz de prometer una cosa y hacer otra.
O sea que el fracaso en la aprobación del aumento no es obra de los senadores que rechazaron el proyecto, sino de los sectores económicos que aferrados a sus privilegios o defendiendo mezquinos intereses personales, no vieron la importancia de satisfacer las aspiraciones de los médicos al servicio del Estado de un salario más digno, acorde con su capacidad profesional.
Si algo caracteriza el quehacer político del licenciado Pared Pérez es su actitud al diálogo, la búsqueda de consenso, convencido de que en estos tiempos de dificultades que vive el mundo, lo que procede es limar asperezas para facilitar la convivencia social.
Desde la presidencia de la Cámara Alta, el licenciado Pared Pérez no ha actuado como un alto dirigente, como en verdad lo es, del partido mayoritario en el Congreso, sino como un ente de concordia, lo que le ha permitido mantener con los bloques de la oposición, unas excelentes relaciones basadas en el respeto mutuo.
De la mano del secretario general del Partido de la Liberación Dominicana, las relaciones entre los tres poderes del Estado han sido más que excelentes, por lo cual en estos cuatro años próximos a cumplirse, la maquinaria del Estado ha marchado sobre rieles, sin enfrentamientos estériles ni pugnas malsonantes.
Nativo de la barriada de San Carlos, y proveniente de una familia altamente respetada, el licenciado Pared Pérez ha sabido también ser, a lo interno del PLD, un dirigente moderado, siempre en actitud de escuchar a sus compañeros de militancia, a unos para ayudarle a resolver problemas personales, y a otros a obtener posiciones públicas, acorde con su historial partidario.
Y hay que destacar que especialmente armónicas han sido, y lo seguirán siendo, las relaciones entre el presidente del Partido de la Liberación Dominicana y presidente de la República, doctor Leonel Fernández, y el secretario general peledeísta y titular de una posición legislativa que figura entre las cuatro más importantes del Estado, como lo es la presidencia del Senado.
El tiempo dirá, ahora que se aproximan las elecciones congresionales y municipales del 16 de mayo del 2010, si el licenciado Pared Pérez buscará seguir como el senador del Distrito Nacional, o si el destino le tiene reservadas otras posiciones aún más altas.
Muchas gracias señor director por la publicación de estas humildes opiniones.
Muy atentamente,
Julio César Jerez Whisky

