¿Qué nos cuenta el Banco Central?
Señor director:
A ver qué nos cuenta el gobernador del Banco Central sobre las proyecciones extraoficiales en los próximos 5 años que, para América Latina, formula un acreditado técnico del BID.
Señaló que ya nadie habla de que la región va a crecer más del uno por ciento el presente año, incluso si uno revisa las últimas proyecciones prácticamente hay caídas en todas las grandes economías de América Latina. Si uno ve las proyecciones, uno entiende por qué todas las grandes economías están cayendo,
Añade: «Fuertemente afectada por la crisis financiera global que ha mermado la demanda por sus exportaciones, la región no verá una recuperación pronto. La crisis no va a ser cosa de uno o dos años, para algunos países de América Latina puede durar mucho más, dijo Lora, citando una encuesta realizada por el BID entre líderes de opinión que arrojó que una gran mayoría vaticina un estancamiento o una caída en el ingreso per cápita de los países de la región en los próximos cuatro años».
El difundido blindaje de nuestra economía se quedara entre Héctor Valdez y comparte, por lo visto. Revestirse de un poder omnímodo, monacal y celestial, a quien nadie puede llegar si no es través de sus humildes representante en la tierra. En este mágico poder parece estar frisada la esperada respuesta a la crisis que nos arropa.
Sinterizar las estadísticas, moderar los sueldos y gastos estrafalarios y apretarse los pantalones debe ser parte de un comportamiento que no excluya al Gobierno y sus instituciones. Los ingresos fiscales se verán disminuidos por tales efectos. De manera que el gasto corriente del Estado se verá seriamente constreñido. Y no deben ser los servicios básicos y esenciales lo que deban ser sacrificados.
En los que se cambia la Constitución, de pies a cabeza, es recomendable que todo el aparato fiscal -recaudador y planificador del gasto público- debería ir cotejando cifras y prioridades. A ponderar seria y serenamente y actuar toca. Dejémonos de sofismas que tenemos el rancho ardiendo. A punto de una poblada. Los conatos de protestas son más que inquietantes.
Esta la hora de la verdad.
Atentamente,
Eduardo Álvarez
***
Justicia
Señor director:
Todos los que interactuamos en los espacios que nos brinda el estado para buscarle soluciones jurídicas a los problemas de nuestra sociedad, tenemos que pasar por momentos amargos cuando se trata de resolver algún problema en el Palacio de Justicia y Fiscalía de la Charles de Gaulle.
Nos es posible que por falta de espacio, tanto abogados, presos, Ministerio Público, se estén conociendo medidas de coerción en un furgón improvisado, por la dirección tanto de la fiscalía como de la Suprema Corte De Justicia, esto por no existir recursos necesarios para la construcción de un edificio.
Es una pena que para depositar un documento haya que esperar más de 1 hora debido al poco espacio que existe en la oficina de Correspondencia de tal edificio. Los abogados pensamos en nombres como ¨el chiquero, la pocilga, en fin todo tipo de calificativos, para designar el disminuido espacio para tanta gente que comulga diariamente.
Pienso que el Estado, y me refiero al Ejecutivo, tiene la forma de hacer un gran edificio que albergue todos y a todas que de alguna manera visitan el lugar y así propiciar una excelente administración de justicia. Pero este reto no debe ser para el ejecutivo solamente, sino para jueces, abogados, fiscales, en fin todos y todas que hayan observado el desorden imperante de hoy en día por el poco espacio.
Pienso que debemos cambiar esa forma de acostumbrarnos a lo peor y comenzar a fortalecer nuestras instituciones.
Atentamente,
Lic. Rafael Linares
Abogado
