Señor director:
Es indudable que para alcanzar el desarrollo, y que sus habitantes obtengan los niveles de vida acordes con el estadio actual de los conocimientos y la tecnología de que dispone la humanidad en este comienzo del siglo 21, todo país requiere de paz y estabilidad social.
Y para obtener esta meta, es indispensable contar con los medios que la ley establece para asegurar la vida y los bienes de los ciudadanos, al través de instituciones que garanticen a cabalidad el orden público y los derechos individuales fundamentales, como son la vida, la libertad y la propiedad.
Lógicamente que la institución llamada a ser garante de esta situación es la Policía Nacional, que hoy más que nunca requiere de recursos técnicos y humanos de primer orden.
Por eso hay que ofrecer un apoyo irrestricto a esta institución, ya que es un compromiso no solo del Gobierno, sino de los gobernados, el alcanzar la seguridad de la ciudadanía, sin recurrir a la violencia o la arbitrariedad, porque afortunadamente disfrutamos de un régimen democrático, garante de los derechos y demandante de los deberes de cada quien.
Por eso el presidente Leonel Fernández no ha vacilado en ofrecer a la Policía Nacional el máximo apoyo, al través de la Secretaría de Estado de Interior y Policía, para que el combate a la delincuencia pueda realizarse con éxito.
Afortunadamente al frente de la institución policial tenemos no solo a un profesional bien entrenado, que ha escalado peldaño a peldaño todos los puestos de mando dentro de sus filas, así como a un hombre de recio carácter, consciente de cuales son sus obligaciones y actúa en consecuencia, como lo es el mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín.
Recientemente tuvimos la oportunidad de compartir un cafecito con el mayor general Guzmán Fermín, en su despacho, quien nos dijo que su mayor satisfacción es la de poder colaborar, al máximo de sus posibilidades, con la extraordinaria obra de gobierno que está realizando el Presidente Leonel Fernández.
Ejercer la jefatura de una institución compleja como lo es la Policía Nacional, demanda no solo de habilidades y capacidades excepcionales, sino también de la cualidad de líder, para inspirar lealtad en sus subordinados.
En este papel el mayor general Guzmán Fermín tiene que contar con una disposición al trabajo de todos y cada uno de los que visten el honroso uniforme gris, desde los oficiales generales, pasando por los superiores y subalternos, hasta las clases y alistados.
Esto ha requerido adoptar medidas disciplinarias, porque hay oficiales de distintos rangos, lo mismo que simples agentes, que pretenden mantener una postura pasiva frente a la ardua tarea que tiene la Policía por delante, quienes rehúyen el trabajo duro y prefieren, como dice el refrán popular, seguir amarrando la chiva, en vez de entregarse las 24 horas del día, pues en la institución del orden público no hay horarios fijos, a la labor de prevenir el delito o perseguir a los delincuentes.
Así es que felicitamos al mayor general Guzmán Fermín, digno heredero de las condiciones de su progenitor, el general retirado Rafael Guillermo Guzmán Acosta, quien también fuera jefe de la Policía y le exhortamos a que siga adelante, sin temblarle el pulso, porque la mayoría del pueblo dominicano reconoce y valora su responsabilidad.
Gracias señor director por la publicación de estas opiniones.
Atentamente,
Julio César Jerez Whisky
