¿Paraíso de jubilados?
Señor director:
La nueva cultura del envejecimiento ha cambiado los estereotipos de declive, enfermedad y demencia por el fortalecimiento de valores como independencia, actividad y mejor calidad de vida para las personas mayores. La población de jubilados ha aumentó su número en un 54.2% desde 1960 a 1980 ésto sólo en los Estados Unidos de América (EE.UU.), y crecerá aún más a medida que la generación de la explosión demográfica «baby boomers» en EE.UU. envejezca.
La migración de pensionados en Norteamérica ha aumentado a más de 2 millones entre los años 1995 y 2000. Algo similar ocurre en Europa.
Este proceso migratorio cuenta con la particularidad de un flujo que va de las urbes a las zonas rurales: desde New York a Nevada, de Madrid a Torre Molinos. Es frecuente que seleccionen como destino de residencia países menos desarrollados como es el caso de los desplazamientos registrados desde los Estados de New York y California, EE.UU. a Chapala, en Jalisco, México.
Una de las motivaciones es mejorar su calidad de vida con menor carga financiera.
Hay tres tipos de migración de jubilados. El primero ocurre cuando llega el momento de retirarse de la actividad laboral. Está formado este colectivo por jubilados jóvenes, saludables, casados y en buena situación económica. La segunda migración la componen los que experimentan discapacidad moderada; en su mayoría personas viudas que tienden a mudarse cerca de sus hijos. La tercera migración es realizada por personas que padecen cualquier tipo de discapacidad crónica mayor.
Desde hace ya algún tiempo viene haciéndose opinión pública sobre la necesidad de que exista en la República Dominicana una agenda de patria digna, lo que entiendo prioritario. Mejorando algunos indicadores, podemos llegar a constituir un destino preferencial de residencia permanente para los jubilados de todo el planeta.
El estado actual del Sistema de Salud y Seguridad Social es verdaderamente inquietante, por llamarlo de alguna manera. Sus deficiencias, carencias, y complicada nueva estructura legal, con múltiples duplicaciones de funciones, esfuerzos y recursos amén de la reproducción de errores de otros países, como lo es la legislación que compete a las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS), entre otros, constituyen en gran medida los factores responsables de la limitada capacidad de ofertar un programa de salud confiable, lo cual considero imprescindible para lograr establecernos en el mercado de los jubilados con el destino de «turismo fijo».
Inclusive para los emigrantes dominicanos) hoy pensionados, es poco confiable nuestro servicio sanitario. Emigrantes coterráneos que desean retornar a nuestro terruño y vivir sus últimos tiempos en la tierra de sus orígenes, junto a los suyos, no se arriesgan al traslado por miedo a que les resulte más costosa la atención en salud.
No intento inventar la rueda, sólo estimular a pensar sobre esto.
El positivo y considerable impacto económico que a la Florida ha llevado la migración de personas de edad avanzada, es incuestionable, Estados como el de Arizona, recientemente establecido como el segundo más grande receptor de migrandes jubilados del territorio norteamericano, ven florecer su economía debido a la migración de jubilados.
En el Estado de Nevada, que ha entrado en el ranking de los destinos favoritos para jubilados – por primera vez en su historia – también se aprecia el incremento económico.
Atentamente,
Víctor Garrido Peralta
