Taiwán y Cuba
Señor director:
Felipe Ciprián, recientemente destituido como jefe de redacción del Listín Diario al que igual que su director, Antonio Gil, publicó hace poco una nota en la que describía las dificultades y, sobre todo, los peligros que los desgastados aproches de dos puentes de la vía que enlaza a San José de Ocoa y Sabana Larga con Banilejos y Rancho Arriba, pasando por Mahoma.
En mi primer viaje a República Dominicana (1962) realicé con deleite y sorpresa esa travesía, pero en sentido contrario.
Después, disfruté varias veces ese espléndido recorrido. Al igual que mi amigo, hoy difunto, don Tomás Pastoriza Espaillat, quien visitaba cada domingo su invernadero en Rancho Arriba, partiendo del Cruce de Ocoa, donde desayunaba.
Hay que saludar a Felipe Ciprián por advertirnos de sus temores y cautela que poco después se convirtieron en reales catástrofes.
Pero no sé si el mismo tino acompañó a Ciprian en su nota sobre su viaje a Taiwán. Aboga Ciprián por una junta entre la Cuba de hoy y Taiwán, la isla mágica que todos admiramos. Ciprián parece que no captó el mensaje musical que tanto le gustó.
Las dos canciones citadas son producto típico de la Cuba democrática de ayer. El Manicero, de Moisés Simmons, es un pregón musical que un triste y humilde pregonero canta a una caserita bien asentada en su balcón habanero, y le ruega que le compre un cucurucho de maní.
En la Cuba socialista, esa letra indica una cruel separación de clases, hoy desdeñable e inexistente. La Guantanamera, Ciprián, ha llegado a ser un himno del exilio con la letra de los versos sencillos de Martí, que te deleitaron.
Por demás, Ciprián no captó las distintas trayectorias históricas seguidas por ambos países.
Mientras Taiwán se encierra en una isla para apartarse radicalmente del comunismo de China Continental: La Cuba de hoy condena la democracia y el capitalismo para incursionar violentamente en el comunismo.
Vinagre y aceite
Lo dudo, Señor director, pero dicen que Ciprián degustó también de la alta tecnología de los famosos vinos de Taiwán. Y después escribió.
Atentamente
Lic. Francisco Dorta-Duque
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La recesión
Señor director:
La recesión en Estados Unidos comenzó hace un año, según reconoce un informe de la Oficina Nacional de Análisis Económicos (NBER por sus siglas en inglés).
La institución afirma que el crecimiento en USA alcanzó su último pico en diciembre de 2007 y sólo ha descendido desde entonces. Asimismo, especifica que la baja podría ser la peor desde la Segunda Guerra Mundial. Ese mes señaló el fin de una etapa de expansión económica que se inició en noviembre de 2001.
La actual recesión, que según muchos economistas persistiría hasta mediados del próximo año, ya es la tercera más larga desde la Gran Depresión, sólo detrás de las contracciones de 16 meses registradas a mediados de la década de 1970 y a comienzos de los años 1980.
Por su parte, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, anunció que es «factible» que se produzcan nuevas bajas de los tipos de interés, a pesar de que actualmente se encuentran en el 1%. y recordó que la otra herramienta, la inyección de liquidez, sigue siendo efectiva.
Los mercados reaccionaron con caídas generalizadas ante estos anuncios y las declaraciones del secretario del Tesoro Henry Paulson diciendo que el declive económico es «significativo» pero manejable, no mejoraron los ánimos. El índice Dow Jones cerró con un descenso del 7.70%.
Observación:
Nuestra realidad se está viendo muy afectada por los factores recesivos expuestos (entre otros), y la situación no ha tocado fondo aún. Debemos recordar que aproximadamente el 85% de nuestras exportaciones se dirigen a EEUU, donde crece el indice de desempleo.
En el sistema bancario, vale incrementar los niveles de exigencia de scoring para la evaluación de colocaciones, y para con las ya otorgadas realizar un estudio estricto de sensibilidad de poder de compra para disminuir la morosidad estimada.
Sun Tzu recomendó para estas situaciones en su obra El Arte de la Guerra, que la mejor postura ante momentos de incertidumbre es recoger hacia lo alto las montañas y observar muy atentamente para luego esperar el momento de aplicar acciones de victoria.
Atentamente,
Víctor Alejandro Navarro Féliz
