Opinión

Los lectores opinan

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Responde artículo de  Nelson Marte
Señor director:

          El doctor Enmanuel Esquea Guerrero es un honorable y prestigioso hombre público, del cual debía sentirse orgulloso no sólo el Partido Revolucionario Dominicano sino toda la sociedad dominicana.

          Como servidor del Estado dominicano, fue embajador ante las Naciones Unidas en el gobierno del extinto presidente Don Antonio Guzmán Fernández; también fue consultor jurídico del Poder Ejecutivo durante el período 1982-1986 y posteriormente legislador en varias oportunidades.

          Es un dirigente perredeísta de larga trayectoria, caracterizándose siempre por la disciplina y la ética. Cuando le correspondió presidir el PRD, por mandato del doctor Peña Gómez, en reconocimiento a sus méritos, condujo a esa organización política, en 1998, a una aplastante victoria electoral, en los comicios de medio término. El PRD alcanzó en esa ocasión 105 síndicos, 83 diputados y 24 senadores.

En el año 1999, Esquea Guerrero organizó la convención para escoger al candidato presidencial y fue un evento transparente, sin traumas de ningún tipo, resultando electo el ingeniero Hipólito Mejía, quien alcanzaría la Presidencia de la República en la contienda electoral del 16 de mayo del año 2000.

          Esquea Guerrero es un profesional de la abogacía de primera línea y de larga trayectoria. Se le atribuye ser una persona apegada a los preceptos constitucionales y legales, sin transigir con sus convicciones éticas.

          En sentido general, se trata de un hombre público que ningún dominicano le puede atribuir la participación de un solo acto que riña con la moral.

          Es lamentable que la descomposición moral que afecta a la sociedad dominicana, a la que no escapan los partidos políticos, impida que este hombre público sea valorado en su justa dimensión y se apelen a tácticas que distorsionan la realidad que atraviesa el Partido Revolucionario Dominicano.

          Y me refiero específicamente a un artículo que recientemente publicó el periodista Nelson Marte en ese vespertino, en el que oferta la percepción de que en el PRD hay una disputa de liderazgo entre el señor Miguel Vargas Maldonado e Hipólito Mejía.

Esa podría ser una disputa para el año 2012, porque ahora lo que está en juego es la presidencia de la organización y con quien verdaderamente compite Vargas Maldonado para presidir el partido es con el doctor Enmanuel Esquea Guerrero.

          Seleccionan como competencia, sin embargo, a Hipólito Mejía, consciente de la alta tasa de rechazo que tiene en la población el antiguo jefe de Estado, como forma de ocultar la imprudencia de Vargas Maldonado de aspirar a la Presidencia de la República, pero pretendiendo adueñarse previamente del PRD, para hacerse un traje a la medida en una futura convención organizada por él mismo.

           Y ese grupo mantiene una ofensiva mediática que confunde, lamentablemente, a perredeístas y no perredeístas, pero la verdad tendrá que resplandecer.

 

Atentamente,

Doctora Milqueya Guerrero Melo

***

 

Educación
Señor director:

Es una pena que, a pesar de la Cumbre, en el país sea imposible invertir suficiente en el sector de Educación.

Es importante que eso se haga, porque de otro modo no va a mejorar la calidad de la educación.

Esto no parece importarle a nadie, ni a la Secretaría de Educación, ni a la Asociación Dominicana de Profesores, que no mueve un dedo para exigir que mejore la calidad de la educación y que sus afiliados sean capacitados.

Es lo que puede exhibir cualquier directiva de la ADP, pero parece que ninguno de los sindicalistas quiere casarse con la gloria.

Atentamente,

El Nacional

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